Desde principios de enero, el expresidente Evo Morales ha mantenido un perfil bajo, evitando apariciones públicas que generaran atención mediática o política. Esta ausencia prolongada ha suscitado diversas especulaciones sobre su estado de salud y su situación legal, dado que Morales enfrenta una orden de aprehensión vigente relacionada con un caso de presunta trata de personas con agravante. Sin embargo, recientes informaciones apuntan a un posible regreso a la escena pública en un acto político importante, programado para el 19 de febrero en el Trópico de Cochabamba.
El evento en cuestión consiste en la proclamación y presentación oficial de los candidatos vinculados al movimiento evismo, que se prepara para las próximas elecciones subnacionales previstas para marzo. La convocatoria se llevará a cabo en el estadio Hugo Chávez Frías del municipio de Chimoré, una localidad emblemática dentro del área del Trópico, donde Evo Morales mantiene una base política sólida y un amplio respaldo popular. La organización del acto tiene como objetivo afianzar la unidad y fortalecer la estrategia electoral rumbo a los comicios regionales.
Leonardo Loza, exsenador y actual candidato a gobernador de Cochabamba por las filas del evismo, manifestó que, hasta el momento, la participación de Morales está confirmada para esta actividad política. No obstante, expresó cierta incertidumbre frente a posibles imprevistos debido al clima político y social del país, donde situaciones inesperadas pueden surgir con rapidez y afectar el desarrollo normal del evento. Este comentario refleja la complejidad del contexto político actual y las tensiones que rodean la figura de Morales.
Durante las semanas anteriores se había señalado que la ausencia pública del expresidente se debía a problemas de salud, específicamente una infección por dengue. Sin embargo, estas versiones han sido desmentidas por aliados cercanos como Loza, quien afirmó que Morales ya se encuentra recuperado y en buen estado físico para retomar sus actividades políticas. Esta aclaración busca disipar dudas sobre su capacidad para participar activamente en los próximos procesos electorales.
Es importante destacar que la orden de aprehensión vigente contra Evo Morales añade un componente judicial delicado a su situación personal y política. La acusación por presunta trata de personas con agravante complica su retorno público y genera incertidumbre sobre posibles acciones legales que podrían afectar su libertad o movilidad dentro del país. Este escenario influye directamente en la dinámica interna del movimiento evismo y en la estrategia electoral que están diseñando para mantener su influencia en las regiones donde cuentan con mayor respaldo.
La esperada aparición pública de Morales el 19 de febrero no solo representa un momento clave para consolidar el apoyo hacia los candidatos evisistas sino también una señal política significativa sobre su intención de mantenerse activo en la arena política nacional pese a las dificultades legales y personales enfrentadas recientemente. Para sus seguidores, esta participación podría revitalizar el movimiento y reafirmar su liderazgo dentro del electorado regional.
En definitiva, el retorno público de Evo Morales tras semanas ausente marca un punto crucial en el desarrollo político previo a las elecciones subnacionales. Su presencia en Chimoré será observada con atención tanto por simpatizantes como por opositores, dado el peso simbólico y estratégico que tiene dentro del escenario político boliviano actual. Este acto reafirma la persistencia del evismo como fuerza política relevante y plantea interrogantes sobre cómo evolucionará la situación judicial y política en torno al expresidente durante los próximos meses


