Un análisis realizado por la consultora internacional S3 Transportation reveló que el combustible representa aproximadamente el 30% del costo total del transporte público en el país, mientras que el 70% restante corresponde a gastos fijos y operativos. Este estudio, basado en un examen de tres ciudades capitales, pone en perspectiva el impacto real del combustible en la estructura de costos del sector.
El investigador Álvaro Mérida explicó que, debido a las particularidades en la operación de las distintas rutas y líneas urbanas, el peso del combustible dentro de los costos varía entre un 25% y un 30%. Aunque es un componente relevante para la operación diaria, no constituye el gasto principal que enfrentan los transportistas.
El informe señala que la mayor parte de los gastos se concentra en obligaciones permanentes y en el mantenimiento necesario para asegurar la continuidad del servicio. Estos costos fijos incluyen pagos obligatorios como el seguro obligatorio de accidentes de tránsito (SOAT) y diversos impuestos. Por otro lado, los gastos operativos comprenden elementos esenciales para el funcionamiento de los vehículos, tales como lubricantes, cambios de aceite, filtros, frenos y neumáticos, los cuales requieren recambios frecuentes.
Mérida puntualizó que, en términos generales y dependiendo del tipo de vehículo, estos costos fijos y operativos representan alrededor del 70% del total, superando ampliamente la proporción destinada al combustible.
Este análisis surge en un contexto donde se ha producido un incremento en el precio de la gasolina especial, que ahora se sitúa en Bs 6,96 por litro, conforme al Decreto Supremo 5503, que responde a una emergencia económica. A pesar del aumento, el costo de la gasolina en el país continúa siendo uno de los más bajos de Latinoamérica, con un valor que oscila entre 0,70 y 1 dólar estadounidense por litro, según diferentes tipos de cambio. La vigencia de estos nuevos precios está establecida para un período de seis meses


