La tensión política se intensificó este martes cuando tres candidatas a concejalas del partido UNIR decidieron iniciar una huelga de hambre frente a las instalaciones del Tribunal Electoral Departamental (TED). Esta medida de protesta surge en medio de una espera prolongada y frustrante que ya acumula doce días, tiempo durante el cual no han recibido la notificación oficial sobre la inhabilitación de Víctor Hugo Zamora como candidato a alcalde. La situación ha generado incertidumbre y preocupación dentro del partido, que considera que esta demora afecta gravemente sus derechos políticos y su capacidad para defenderse ante las autoridades electorales.
El origen del conflicto se remonta al 19 de febrero, fecha en la que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) emitió un comunicado a la prensa anunciando la inhabilitación de Zamora. Sin embargo, pese a este anuncio público, el interesado no fue formalmente notificado por el órgano electoral. Esta falta de comunicación oficial ha dejado al candidato y a su partido en un limbo jurídico, sin acceso a los procedimientos necesarios para impugnar o revertir la decisión. La dirigencia de UNIR sostiene que esta omisión vulnera el derecho fundamental a la defensa y pone en duda la transparencia y legalidad del proceso electoral.
La protesta encabezada por las candidatas refleja una profunda preocupación sobre la posible motivación detrás de esta situación. La falta de notificación oficial genera incertidumbre respecto a si se trata de una acción política dirigida a perjudicar al candidato Zamora o simplemente un signo de incompetencia administrativa dentro del órgano electoral. Esta ambigüedad añade un componente de desconfianza hacia las instituciones encargadas de garantizar procesos democráticos justos y equitativos.
Durante la manifestación, las candidatas reafirmaron su compromiso con la campaña electoral y expresaron su intención de mantener la huelga hasta que reciban la notificación formal. Acompañadas por militantes del partido UNIR, ellas buscan ejercer presión para que se respete el debido proceso y se permita al candidato acceder a los mecanismos legales correspondientes. Esta acción también busca llamar la atención pública sobre lo que consideran una irregularidad grave en el manejo del proceso electoral local.
Este episodio adquiere relevancia no solo para el partido UNIR sino también para toda la comunidad electoral, ya que pone en evidencia posibles fallas en la comunicación y gestión del Tribunal Electoral Departamental, lo que podría afectar la confianza ciudadana en las instituciones electorales. La demora en notificar oficialmente decisiones tan trascendentales puede generar precedentes preocupantes sobre cómo se manejan los derechos políticos y los procesos electorales en general.
En definitiva, esta huelga de hambre es una manifestación contundente frente a lo que los afectados perciben como una injusticia institucional, con implicaciones directas sobre el desarrollo democrático y el ejercicio pleno de los derechos políticos en esta contienda electoral. La respuesta del Tribunal Electoral Departamental será observada con atención por diversos sectores interesados en garantizar transparencia, legalidad y equidad en las próximas elecciones


