El fútbol en Santa Cruz ha vivido momentos de esplendor a lo largo de su historia, especialmente durante la época dorada de la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF), que fue establecida el 17 de agosto de 1917 gracias al impulso del sacerdote español Medardo Torres. Este pionero jugó un papel fundamental en el desarrollo del balompié en la región, pero hoy en día, la ACF enfrenta desafíos significativos que ponen en entredicho su autonomía y dirección.
En un contexto donde los intereses personales parecen prevalecer, el presidente del Club Atlético Juniors, Daniele Stabile, ha alzado la voz para expresar su preocupación por la situación actual del fútbol asociacionista. En sus declaraciones sobre el inicio del campeonato de la ACF, Stabile mencionó que se baraja la posibilidad de que el torneo comience el 24 de abril, aunque subrayó que aún no hay confirmación oficial al respecto. “Aún no se ha aprobado la convocatoria. Venimos de dos Consejos Centrales en la ACF que entraron en cuarto intermedio, por lo tanto, no se ha definido nada”, explicó.
La incertidumbre en torno a la organización del campeonato no es un fenómeno nuevo. Stabile criticó la habitual tardanza en la planificación del torneo, señalando que esta situación se repite cada año. “Cada año sucede lo mismo: esperan hasta marzo para realizar el primer Consejo Central. No conocemos el motivo, pero es algo que se repite. Como dirigente, no entiendo por qué no se puede programar todo en enero para comenzar en febrero el calendario de la temporada”, añadió con evidente frustración.
En cuanto al formato del torneo propuesto, Stabile reveló que se está trabajando con un borrador que aún necesita aprobación. Según este esquema preliminar, participarían 22 clubes bajo una modalidad de todos contra todos y los cuatro primeros clasificados tendrían acceso directo a la Copa Simón Bolívar. Los equipos ubicados entre el quinto y duodécimo puesto tendrían que enfrentarse en una fase de playoffs para determinar cuáles dos clubes obtendrán los últimos cupos para el torneo nacional. Por su parte, aquellos que terminen entre las posiciones 13 y 20 mantendrían su categoría, mientras que los dos últimos descenderían a la Primera B.
El dirigente también cuestionó abiertamente la continuidad del actual directorio de la ACF, liderado por Fernandito Barrios. Según Stabile, esta gestión ha estado vigente durante dos años más allá de su mandato original y subrayó con urgencia la necesidad de convocar elecciones para restablecer un rumbo claro dentro de la institución. “Para nosotros es muy importante que este año se puedan realizar las elecciones en la ACF, puesto que necesitamos un rumbo”, enfatizó.
Además de las preocupaciones administrativas y organizativas, Stabile también abordó problemáticas estructurales dentro del fútbol cruceño, como el abandono de infraestructuras deportivas. Hizo referencia al estadio Edgar Peña, mencionado como un recinto inactivo desde hace dos años y actualmente deteriorado. También destacó las deficiencias en las divisiones menores, señalando que carecen de canchas e infraestructura adecuada para llevar a cabo sus competencias.
Finalmente, Stabile insistió en que los clubes necesitan una dirección clara y estable para avanzar hacia un futuro mejor. “No existe un rumbo institucional y sin rumbo no se puede lograr absolutamente nada”, concluyó con firmeza.
A pesar de los intentos realizados por DIEZ de EL DEBER para contactar al presidente actual de la ACF, Fernandito Barrios, hasta el cierre de esta edición no fue posible obtener una respuesta o aclaración sobre los puntos planteados por Stabile ni sobre la situación actual del fútbol asociacionista cruceño.


