El Congreso de Perú ha dado un paso significativo en el actual escenario político al admitir a debate siete mociones presentadas por diferentes bancadas con el objetivo de censurar al presidente interino, José Jerí. Esta medida se deriva del creciente malestar generado por las reuniones que el mandatario sostuvo en condiciones consideradas semiclandestinas con empresarios chinos que mantienen contratos con el Ejecutivo, así como por presuntas irregularidades detectadas en la contratación de funcionarias con quienes también se reunió previamente.
Dada la situación particular del Congreso, que se encuentra en proceso de remodelación, los parlamentarios tuvieron que trasladar sus sesiones a un auditorio alternativo fuera de la sede habitual. En este espacio, siete legisladores representantes de las bancadas impulsoras de las mociones expusieron detalladamente los motivos que fundamentan la solicitud de censura contra Jerí. Cabe recordar que José Jerí asumió la presidencia interina del país el pasado 10 de octubre, tras una sucesión constitucional derivada de la destitución de su predecesora Dina Boluarte, cuyo mandato abarcó desde 2022 hasta 2025.
De los 130 miembros que conforman el Legislativo peruano, 115 confirmaron su participación en esta sesión crucial, lo que implicaba que para admitir a trámite las mociones era necesario alcanzar una mayoría simple, es decir, al menos 58 votos a favor. La votación se desarrolló en varias etapas, comenzando con la moción sustentada por Ruth Luque, diputada de izquierda, quien señaló que el presidente Jerí ha incurrido en actos escandalosos que resultan intolerables para la ciudadanía. Esta primera propuesta vinculó directamente las reuniones con empresarios chinos y las supuestas contrataciones irregulares como elementos centrales del cuestionamiento a su gestión.
La moción inicial logró un respaldo contundente: 71 votos favorables, frente a 18 en contra y 4 abstenciones. Poco después, otra moción presentada por Elías Varas, también integrante del sector izquierdista del Congreso, obtuvo 69 votos a favor y 29 en contra. Estas cifras reflejan un amplio consenso sobre la necesidad de analizar seriamente la conducta del presidente interino.
El debate continuó con intervenciones como la del parlamentario Jaime Quito, miembro del partido Perú Libre, quien defendió una tercera moción que recibió 73 votos favorables y 25 en contra. Quito calificó el comportamiento de Jerí como “bochornoso” y destacó especialmente su relación con el empresario Zhihua ‘Johnny’ Yang. Este empresario chino fue objeto de cuestionamientos previos por parte del propio Congreso debido a contratos sospechosos con el Estado. Además, se enfatizó un episodio singular donde Jerí asistió encapuchado a una reunión con Yang, lo cual generó aún más suspicacias sobre la transparencia y legalidad de estos encuentros.
Otro legislador relevante durante esta sesión fue Edward Málaga. Su exposición subrayó cómo Jerí habría defraudado la confianza tanto del Congreso como de toda la ciudadanía peruana. Málaga recordó además antecedentes personales relacionados con el presidente interino cuando ejercía como congresista: mencionó una becaria sin contrato formal que Jerí pagaba directamente con su salario parlamentario. Esta situación apuntaría a prácticas cuestionables reiteradas en distintos ámbitos.
La moción respaldada por Málaga consiguió 76 votos a favor frente a solo 19 en contra. La quinta propuesta fue promovida por Renovación Popular, un partido ultraconservador que logró reunir el mayor apoyo numérico hasta ese momento: 78 votos positivos y 23 negativos. Esdras Medina, uno de sus representantes durante el debate, enfatizó que la verdadera fuente de inestabilidad política radica en las acciones éticamente inaceptables del mandatario y advirtió que la Presidencia no debe convertirse en un espacio para operaciones clandestinas.
La sexta moción presentada por Edwin Martín desde Acción Popular obtuvo también un respaldo mayoritario: 74 votos frente a 21 detractores. Martín calificó la conducta desplegada por Jerí como una afrenta insoportable contra el orden constitucional vigente en Perú.
Finalmente, Hamlet Echevarría, congresista perteneciente al partido izquierdista Juntos por el Pueblo, cerró las exposiciones señalando que José Jerí ha mentido y se ha contradicho reiteradamente respecto a sus versiones sobre las reuniones mantenidas con empresarios chinos proveedores del Estado. Este señalamiento refuerza las dudas sobre la transparencia y honestidad del presidente interino.
En conjunto, estas siete mociones reflejan un clima político altamente tenso y una fuerte crítica hacia la gestión temporal del presidente José Jerí. La admisión oficial para su debate implica que el Congreso está dispuesto a analizar profundamente estas denuncias y tomar decisiones relevantes sobre su permanencia en el cargo. Para la población peruana esta situación representa un capítulo más dentro de una serie prolongada de crisis políticas e inestabilidad institucional que han marcado al país durante los últimos años y que han puesto bajo escrutinio constante a sus líderes políticos.
El desarrollo posterior de este proceso podría tener implicaciones significativas tanto para la gobernabilidad nacional como para la percepción pública acerca del respeto al orden constitucional y los principios éticos dentro del ejercicio gubernamental peruano. El hecho mismo de llevar adelante estas discusiones demuestra una voluntad parlamentaria clara para ejercer control político y buscar respuestas ante hechos controversiales vinculados al más alto nivel ejecutivo del país


