Los restos de Estelita Rodríguez Vargas, de 29 años, fueron descubiertos el viernes 31 de octubre en las proximidades de la estación del tren metropolitano, en la zona sur de Cochabamba. Su identificación oficial se produjo cinco días después en la morgue del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), cuando su hermana mayor, Rosa, y su cuñado acudieron a reconocerla.
El informe de autopsia determinó que la joven falleció por asfixia, precedida de una agresión sexual. El cuerpo fue hallado por un grupo de jóvenes transeúntes en una zona arbolada, específicamente en el kilómetro 5 de la avenida Petrolera. A pesar de la brutalidad del crimen, vecinos del área aseguraron no haber percibido gritos ni ruidos anómalos durante las horas de la madrugada.
Estelita residía sola en una habitación alquilada, ubicada en la intersección de Villa Pagador y Valle Hermoso. Aunque poseía el título de enfermera, no había logrado insertarse en el ámbito laboral de la salud, dedicándose a la venta de accesorios para celulares en el mercado La Cancha para subsistir. Su familia, de origen agricultor, reside en Omereque. Solo su hermana Rosa, quien actualmente vive en Sacaba y se encuentra en el octavo mes de embarazo, mantenía visitas regulares con ella.
Las pericias forenses revelaron la magnitud de la violencia sufrida. Se encontraron múltiples lesiones y hematomas distribuidos por el rostro, la cabeza, el cuello y el resto del cuerpo. La agresión sexual fue confirmada, y la asfixia por estrangulamiento fue de tal intensidad que provocó la fractura del hueso hioides.
Los restos de Estelita fueron trasladados a Omereque para el sepelio. Dada la situación económica precaria de la familia, la Fundación Voces Libres ha brindado apoyo integral, cubriendo los gastos de trámites de defunción, ataúd, velorio y entierro. La comunidad de Omereque se ha movilizado para acompañar a la familia en el funeral, previsto para este viernes 7 de noviembre.
Actualmente, la investigación del caso sigue en curso, sin que se hayan producido aprehensiones hasta el momento. Este trágico suceso eleva a 12 el número de feminicidios registrados en Cochabamba entre enero y octubre de 2025. A nivel nacional, la cifra asciende a 65 mujeres víctimas de este tipo de violencia. La Fundación Voces Libres también sigue de cerca otros casos, como el de Alexia, una joven madre asesinada a golpes mientras defendía a una amiga, donde el equipo legal insiste en la reclasificación del delito a feminicidio para asegurar una justicia adecuada.
La familia de Estelita clama por respuestas y exige que el responsable de este crimen sea identificado y sancionado con todo el peso de la ley


