Este lunes, un trágico accidente aéreo involucró a un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) en Puerto Leguízamo, una localidad del departamento de Putumayo. El siniestro dejó un saldo devastador de 66 personas fallecidas, entre ellas 58 pertenecientes al Ejército Nacional, seis miembros de la tripulación de la FAC y dos policías. Además, se reportaron cuatro desaparecidos y un militar ileso, mientras que el número total de heridos se redujo a 57.
El comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López, confirmó que la aeronave transportaba a un total de 128 personas en el momento del accidente. Entre los miembros de la tripulación que perdieron la vida se encontraban el teniente coronel Juan Pablo Amador Pinilla, el mayor Jaime Alexander Fernández Camargo, la mayor Natalia Rojas Velandia, el sargento Julián David González Herrera, y los técnicos Javier Fernando Méndez Torres y Jhonathan Stid Pinzón Reyes. Por otro lado, las víctimas policiales fueron identificadas como el subintendente Ariel Leonardo Villota Guevara y el patrullero Carlos Elías de la Cruz Gutiérrez.
La FAC informó que 57 militares fueron rescatados y evacuados tras el siniestro. De ellos, ocho fueron trasladados a Florencia, la capital del vecino departamento de Caquetá, mientras que otros 49 fueron llevados a Bogotá para recibir atención médica. De los heridos en la capital, 19 están recibiendo tratamiento en el Hospital Militar y otros 30 han sido atendidos en el Batallón de Sanidad Militar debido a lesiones que no revisten gravedad.
El accidente ocurrió poco después del despegue del aeropuerto de Puerto Leguízamo, cuando la aeronave se precipitó a tierra e incendiándose en una zona selvática de difícil acceso. Las causas del siniestro aún se desconocen y están siendo objeto de investigación. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, quien es general retirado de la FAC, aseguró que se llevará a cabo una investigación rigurosa y transparente para esclarecer los hechos. El país conocerá la verdad, afirmó.
Tras el accidente, surgieron discrepancias iniciales sobre las cifras de víctimas y ocupantes. Por esta razón, las autoridades solicitaron a los ciudadanos y medios de comunicación que se apegaran a la información oficial mientras se verificaban los datos.
El ministro Sánchez también expresó su profundo pesar por las pérdidas humanas ocasionadas por este trágico evento. No son cifras, son vidas; son padres, madres, hijos e hijas que hoy dejan un vacío irreparable en sus familias y en todo el país, subrayó conmovido por la magnitud del desastre. La identificación de los cuerpos continúa en proceso mientras se brinda apoyo a las familias afectadas por esta tragedia nacional.


