La reciente designación de Claudia Cronenbold como presidenta ejecutiva de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha generado un ambiente de expectativa en el sector hidrocarburífero del país. Agustín Zambrana, vicepresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, ha expresado su apoyo a esta elección, reconociendo las capacidades de Cronenbold para liderar una entidad que enfrenta desafíos significativos. Sin embargo, Zambrana también ha subrayado la necesidad urgente de implementar cambios estructurales en la gestión del sector, lo que incluye una revisión integral de las políticas actuales.
El cívico enfatizó que la llegada de Cronenbold no debe ser vista solo como un cambio en la administración, sino como una oportunidad para transformar profundamente el sector hidrocarburífero. En este sentido, hizo un llamado al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, para que tome medidas decisivas que permitan revitalizar YPFB y asegurar su funcionamiento eficiente. Zambrana propuso que uno de los pasos más importantes es la elaboración y aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos, que facilite la apertura a los mercados y elimine prácticas monopolísticas y corruptas que han afectado a la institución.
La inquietud en el sector transporte también fue mencionada por Zambrana, quien recordó que este grupo ha mantenido acuerdos y mesas de trabajo con representantes de YPFB. La continuidad y el compromiso con estos diálogos son esenciales para garantizar una colaboración efectiva entre ambas partes. Las nuevas autoridades tendrán la responsabilidad de retomar estas iniciativas y trabajar en conjunto para abordar las preocupaciones del sector.
Asimismo, el vicepresidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz indicó que ya se están organizando mesas de trabajo para presentar propuestas concretas sobre la nueva Ley de Hidrocarburos. En este proceso, será fundamental revisar la normativa actual propuesta por el Gobierno, con el objetivo de establecer un marco legal que ofrezca seguridad jurídica y energética en el futuro. La visión es clara: se busca crear un entorno propicio para el desarrollo sostenible del sector hidrocarburífero boliviano, asegurando así el bienestar económico del país.


