TT Ads

El Centro de Rehabilitación y Capacitación para personas Ciegas (Cerecci) en Tarija ha reanudado sus actividades tras un período de inactividad que se extendía desde el año pasado. Esta reactivación se concretó gracias a la formalización de un acuerdo con la Gobernación departamental, suscrito en el mes de mayo.

El convenio, con una vigencia anual, establece un desembolso de 111.000 bolivianos. Estos fondos están destinados a cubrir los costos operativos esenciales del centro, incluyendo la remuneración de los instructores y el pago de servicios básicos, lo que permite restaurar la plena capacidad de atención.

La consecución de este acuerdo fue el resultado de un esfuerzo coordinado entre diversas organizaciones. La gestión contó con el respaldo del Instituto Boliviano de la Ceguera (IBC) y la Asociación 4 de Enero, entidades que colaboraron para visibilizar la necesidad de apoyo ante las autoridades departamentales.

A pesar de este avance significativo, la asignación presupuestaria actual se considera insuficiente para cubrir todas las necesidades del centro. La falta de recursos al inicio del año provocó un retraso en el comienzo de las actividades, que idealmente debieron haber iniciado en febrero. Esta demora ha tenido un impacto negativo, especialmente en aquellos individuos con discapacidad visual que requieren apoyo continuo para su integración en el sistema educativo regular.

Para el próximo ejercicio fiscal, se ha estimado una necesidad presupuestaria mínima de 250.000 bolivianos. Este monto sería fundamental para asegurar la cobertura de gastos básicos, particularmente los salarios del personal administrativo, garantizando así la estabilidad operativa a largo plazo.

Actualmente, 42 personas se benefician directamente de los servicios ofrecidos por el centro. No obstante, existe una creciente demanda por acceder a las diversas áreas de formación y rehabilitación que imparte la institución. Entre los programas más solicitados se encuentran la orientación y movilidad (‘ÓYEME’), rehabilitación básica, comunicación, el sistema Braille y la capacitación en computación.

Cabe recordar que, durante el período en que el convenio estuvo inactivo, el centro logró mantener sus operaciones gracias a recursos provenientes del Gobierno Nacional y, en parte, del Instituto Boliviano de la Ceguera. Sin embargo, esta fase estuvo marcada por considerables dificultades operativas, subrayando la importancia de un financiamiento estable y suficiente para la continuidad de sus vitales servicios

TT Ads

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *