El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, confirmó que la Embajada de Venezuela en Bolivia dejó el país poco antes de la segunda vuelta electoral realizada en octubre. Aclaró que esta decisión fue tomada por el gobierno venezolano y no por las autoridades bolivianas, quienes no emitieron ninguna orden de expulsión ni solicitud de retiro.
Durante una rueda de prensa, Aramayo destacó que las comunicaciones diplomáticas continúan abiertas entre ambos países. Además, señaló que una vez que se restablezca el orden constitucional y las garantías democráticas en Venezuela, las relaciones bilaterales se retomarán de manera plena y constante.
El pasado 1 de noviembre, la representación diplomática venezolana en Bolivia anunció la suspensión de nuevas citas para trámites de identificación, apostillado y otros servicios consulares, según un comunicado oficial.
Por otra parte, el canciller aseguró que Bolivia mantiene su presencia consular en Venezuela para brindar atención a los aproximadamente 6.000 ciudadanos bolivianos residentes en ese país, especialmente en un contexto complicado tras la captura del presidente Nicolás Maduro durante un operativo militar estadounidense en Caracas.
Maduro fue detenido en la madrugada del sábado y será procesado en Nueva York por cargos relacionados con narcotráfico, según informaron las autoridades estadounidenses


