La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha impuesto una sanción de dos años al futbolista boliviano Boris Céspedes, tras confirmarse un resultado analítico adverso por dopaje. La suspensión se deriva de un control realizado durante un compromiso de las Eliminatorias Sudamericanas.
El incidente tuvo lugar en el marco de la doble fecha de partidos clasificatorios disputada en marzo. Específicamente, el control que arrojó el resultado positivo se llevó a cabo tras el encuentro en el que la selección nacional se enfrentó a Uruguay. Es importante señalar que, a pesar de la detección de la sustancia prohibida, Céspedes no participó en dicho cotejo, permaneciendo en el banquillo sin ingresar al campo de juego.
En mayo, el mediocampista tomó la decisión de suspender voluntariamente su actividad profesional para dedicarse plenamente a la gestión de su caso. Su argumento de defensa se centró en la ingesta de un medicamento destinado a mitigar los efectos de la altitud.
El jugador dispone ahora de la facultad de presentar un recurso de apelación contra la resolución emitida por el organismo rector del fútbol mundial


