Un contingente de sesenta bomberos ha sido desplegado en la comunidad de Pinos Norte para contener un foco de incendio reactivado. Esta situación se deriva del extenso siniestro que consumió más de cinco mil hectáreas en la serranía de Sama. La administración municipal ha indicado que se requieren al menos cuarenta y ocho horas para asegurar el enfriamiento total de las áreas afectadas, un paso crucial para prevenir nuevas reactivaciones por efecto del viento sobre brasas latentes. Aunque el punto de calor en Pinos Norte no se considera de gran magnitud, su importancia no debe subestimarse, y no se descarta que la ignición inicial pudiera estar vinculada a prácticas de chaqueo.
Paralelamente, la calidad del aire en la región ha sido objeto de monitoreo constante desde finales de julio. Se han identificado más de cuatrocientos focos de calor en el Cercado y parte de la provincia Méndez. Esta proliferación de incendios ha provocado una significativa degradación de la calidad del aire en Tarija, particularmente durante los días de mayor actividad del incendio en Sama. Se ha reportado que los niveles de contaminación superaron los registrados en el evento de 2017, alcanzando valores de 1.400, en contraste con los 1.200 de aquel entonces. Afortunadamente, un frente frío contribuyó a una disminución de estos valores entre el 3 y 4 de agosto. Actualmente, la calidad del aire se considera regular, un promedio que, sin embargo, se mantiene a lo largo del año debido a la persistencia de focos de calor, emisiones vehiculares, actividades industriales, chaqueos y la quema de pastizales en terrenos baldíos.
Las autoridades ambientales han reconocido que estos niveles de contaminación representan un riesgo para la salud pública. En respuesta, se está desarrollando un plan de contingencia enfocado en la incidencia de los focos de calor sobre la salud de los ciudadanos, especialmente aquellos con afecciones preexistentes en la piel, oculares, respiratorias y cardiovasculares. La advertencia es clara: una calidad del aire extremadamente deficiente exige precauciones especiales para proteger a la población vulnerable y prevenir el surgimiento de nuevas enfermedades.
Una vez que las labores de enfriamiento concluyan por completo en las zonas afectadas por el fuego, la Secretaría de Medio Ambiente procederá con una evaluación exhaustiva de los daños y las necesidades. Este análisis será fundamental para la planificación de futuros programas de reforestación destinados a la regeneración de la serranía de Sama. Se ha hecho hincapié en que la temporada seca en Tarija se extenderá durante agosto y septiembre, por lo que se reitera a la ciudadanía la importancia de evitar cualquier tipo de quema o chaqueo que pueda derivar en incendios forestales de mayor escala


