La Red Sismológica del Observatorio San Calixto (RS-OSC) ha divulgado un informe detallado sobre la actividad sísmica ocurrida durante el mes de enero en Bolivia, revelando un total de 212 movimientos telúricos registrados en todo el territorio nacional. Este reporte, publicado recientemente, ofrece un panorama completo sobre la distribución y características de estos eventos, así como su impacto en las distintas regiones del país.
De acuerdo con los datos recopilados por la RS-OSC, el departamento que experimentó la mayor actividad sísmica fue Potosí, con un total de 148 sismos. Esta cifra representa una concentración significativa del fenómeno en comparación con otras regiones, lo que indica una particular dinámica geológica en esta zona. La alta incidencia de temblores en Potosí puede responder a las condiciones tectónicas específicas que afectan a esta región, conocida por su actividad minera y su ubicación en una zona geológicamente activa.
En contraste, el departamento de Chuquisaca reportó únicamente un movimiento sísmico durante todo el mes. Esta baja frecuencia sugiere que la región presenta una menor actividad tectónica o que los eventos son menos perceptibles o menos frecuentes en comparación con áreas como Potosí. Las diferencias marcadas entre departamentos reflejan la variabilidad geológica y estructural del territorio boliviano.
El informe también detalla las características técnicas de estos sismos, indicando que las profundidades hipocentrales oscilaron entre 1,7 kilómetros y 286,8 kilómetros. Esta amplia gama de profundidades revela que los movimientos telúricos se originaron tanto cerca de la superficie como en zonas más profundas de la corteza terrestre. En cuanto a las magnitudes registradas, fluctuaron entre 1,5 y 3,9 grados en la escala Richter, lo que clasifica a la mayoría de estos eventos dentro del rango de sismos leves a moderados.
Uno de los movimientos más destacados se produjo el 9 de enero a las 18:23:13 hora local. Este sismo alcanzó una magnitud máxima de 3,9 M y tuvo una profundidad hipocentral relativamente superficial de 10,6 kilómetros. El epicentro fue localizado a 40 kilómetros al norte de Salinas de Garci Mendoza, en el departamento de Oruro. Este evento representa uno de los más significativos del mes debido a su magnitud y proximidad a áreas pobladas.
Además del alto número registrado en Potosí y el sismo notable en Oruro, otros departamentos también experimentaron actividad sísmica durante enero. En Cochabamba se registraron 26 movimientos telúricos; La Paz reportó 16; Oruro contabilizó 15 eventos; y Santa Cruz tuvo seis sismos confirmados. Estas cifras reflejan un panorama diversificado donde distintas zonas presentan distintos niveles de actividad sísmica.
La información proporcionada por la Red Sismológica del Observatorio San Calixto es fundamental para entender el comportamiento sísmico en Bolivia y para fortalecer los sistemas de monitoreo y prevención ante posibles riesgos naturales. La detección temprana y el análisis detallado permiten no solo evaluar la peligrosidad potencial sino también informar a las autoridades y a la población sobre las áreas más vulnerables, facilitando estrategias adecuadas para mitigar impactos futuros.
En resumen, el informe mensual sobre sismos evidencia que Bolivia continúa siendo un país con actividad sísmica variable según sus regiones geográficas. La predominancia de eventos en Potosí y otros departamentos clave resalta la necesidad constante de vigilancia científica para garantizar la seguridad pública y promover una cultura preventiva frente a estos fenómenos naturales recurrentes


