El entrenador Óscar Villegas ha dado a conocer la lista oficial de jugadores convocados para los próximos compromisos de la selección boliviana de fútbol, que incluyen un partido amistoso frente a Trinidad y Tobago y el crucial encuentro por el repechaje rumbo al Mundial 2026 contra Surinam. Ambos partidos tienen una importancia estratégica para la Verde, con el amistoso programado para este domingo en el estadio Tahuichi, un escenario emblemático para el fútbol boliviano, y el duelo clasificatorio fijado para el 26 de marzo en territorio mexicano.
La nómina presentada por Villegas refleja una continuidad en la política deportiva del equipo nacional, manteniendo una base joven que ha sido parte del proceso de renovación iniciado en convocatorias anteriores. De los 28 jugadores llamados a integrar el plantel, más de la mitad tienen 23 años o menos, lo que indica un claro enfoque en el desarrollo y consolidación de futbolistas jóvenes con potencial para aportar a largo plazo. Esta estrategia busca no solo preparar un equipo competitivo para las eliminatorias actuales, sino también sentar las bases para futuras competencias internacionales.
A pesar del predominio juvenil, la convocatoria también incluye futbolistas con mayor experiencia y recorrido en el ámbito profesional. Figuras como Carlos Lampe, portero veterano con 38 años, junto a Guillermo Viscarra (33), Godoy (32) y Melgar (31), aportan liderazgo dentro del grupo. La presencia de estos jugadores experimentados es fundamental para equilibrar la dinámica del equipo y brindar apoyo a los talentos emergentes durante encuentros decisivos.
En comparación con la anterior convocatoria para los partidos amistosos contra Panamá y México, se observa una estabilidad en el perfil del plantel. En aquella ocasión, la media de edad era ligeramente inferior, pero se mantiene un porcentaje similar de jóvenes futbolistas menores de 23 años. Esta continuidad evidencia un proyecto deportivo coherente que apuesta por dar oportunidades a jugadores jóvenes mientras se conserva un núcleo sólido de referentes.
Un aspecto destacable dentro de esta convocatoria es la inclusión de varios futbolistas menores de 20 años, entre ellos Govea (17), Macazaga (19), Torrez (19), Maraude (18) y Paniagua (18). La incorporación temprana de estos talentos subraya la intención del cuerpo técnico por acelerar su integración al nivel internacional y brindarles experiencia en partidos oficiales y amistosos preparatorios.
Otro dato relevante es que más de la mitad del plantel está compuesto por jugadores que militan en clubes extranjeros. Esta tendencia refleja el crecimiento y la proyección internacional del fútbol boliviano, ya que futbolistas como Guillermo Viscarra, Gerónimo Govea o Leonardo Zabala han encontrado oportunidades fuera del país. La experiencia adquirida en ligas foráneas puede ser un factor determinante para elevar el nivel competitivo del seleccionado nacional.
En cuanto a la logística previa al compromiso contra Surinam, Villegas informó que tras finalizar el partido amistoso ante Trinidad y Tobago, el equipo viajará directamente a México mediante un vuelo chárter gestionado por la Federación Boliviana de Fútbol. Esta planificación busca optimizar los tiempos para que los jugadores puedan descansar y realizar entrenamientos previos al enfrentamiento decisivo dentro del repechaje mundialista.
El duelo ante Trinidad y Tobago no solo tiene valor como encuentro preparatorio sino también como oportunidad para afinar aspectos tácticos y probar variantes dentro del equipo antes del reto clasificatorio. En caso de superar esta fase inicial contra Surinam, Bolivia tendrá como siguiente adversario a Irak en una etapa posterior del repechaje, lo que añade presión sobre los futbolistas y cuerpo técnico para obtener resultados positivos desde ya.
La convocatoria anunciada por Óscar Villegas representa un paso importante dentro del proceso deportivo rumbo al Mundial 2026. Con una mezcla equilibrada entre juventud e experiencia, además de una significativa representación internacional entre sus integrantes, Bolivia busca consolidar su proyecto futbolístico y afrontar con garantías las etapas claves que definirán su participación en la máxima cita mundialista. Para los aficionados bolivianos este momento genera expectativas e ilusión por ver cómo se desempeña un grupo renovado pero comprometido con llevar adelante las aspiraciones nacionales en el fútbol internacional


