Bolivia se ha sumado recientemente a una tendencia visual que se ha popularizado en redes sociales, conocida como el “trend de las favelas de Brasil”. Esta modalidad consiste en capturar imágenes aéreas mediante drones que comienzan con un plano muy cercano a una persona o grupo, para luego elevarse y revelar la totalidad del entorno que los rodea. En este caso particular, una familia boliviana decidió mostrar el barrio Chualluma, situado en las laderas paceñas, utilizando esta técnica que combina la tecnología con una mirada íntima y panorámica a la vez.
El video inicia con un plano cercano a la familia, transmitiendo una sensación de cercanía y cotidianeidad. A medida que el dron asciende, se despliega ante el espectador un paisaje urbano lleno de colorido y singularidad arquitectónica. Los hogares construidos en las pendientes forman un mosaico visual que destaca la belleza propia de Chualluma, un barrio que hasta ahora no había sido ampliamente difundido en plataformas digitales. La grabación no solo exhibe la estructura física del lugar, sino también su carácter distintivo como espacio habitacional y turístico emergente.
El usuario responsable de compartir este contenido en TikTok subrayó que Chualluma no debe ser confundido con las favelas brasileñas, enfatizando su identidad particular dentro del contexto paceño. Además, resaltó aspectos positivos del barrio, describiéndolo como un destino turístico atractivo, seguro para recorrer y con habitantes amables. Esta apreciación contribuye a cambiar percepciones comunes sobre asentamientos urbanos en zonas periféricas o marginales, promoviendo una visión más inclusiva y valorativa de estas comunidades.
El video ha alcanzado una notable repercusión en redes sociales, acumulando más de 535.000 visualizaciones, 37.000 “likes” y más de 1.000 comentarios. Este alcance refleja el interés creciente por contenidos que muestran realidades urbanas menos conocidas desde perspectivas innovadoras y estéticamente cuidadas. La interacción generada también sugiere que los usuarios están atentos a iniciativas que combinan turismo local con expresiones culturales autóctonas.
La tendencia original surgió en Brasil, donde barrios como la favela Rocinha se han convertido en escenarios para este tipo de grabaciones con drones. En esos casos, se ha desarrollado incluso un servicio turístico especializado que permite a los visitantes experimentar la sensación de ser protagonistas dentro del entorno favélico mientras son filmados desde el aire. Esta práctica destaca no solo por su valor estético sino también por su capacidad para visibilizar comunidades urbanas densamente pobladas y culturalmente ricas.
El fenómeno viral generado por estas imágenes combina elementos turísticos, culturales y estéticos urbanos para ofrecer una nueva forma de apreciar paisajes humanos complejos y dinámicos. Al replicar esta tendencia en Bolivia con el barrio Chualluma, se abre una ventana para reconsiderar estos espacios desde una óptica más positiva y contemporánea, además de fomentar el turismo local mediante propuestas visuales atractivas e innovadoras.
En definitiva, esta iniciativa refleja cómo las redes sociales pueden contribuir a redefinir narrativas sobre zonas urbanas periféricas o consideradas marginales al mostrar su belleza intrínseca y potencial turístico. Al hacerlo desde la experiencia personal de sus habitantes y mediante tecnologías accesibles como los drones, se genera un puente entre lo cotidiano y lo espectacular que capta la atención tanto nacional como internacionalmente. Así, barrios como Chualluma comienzan a posicionarse no solo como espacios residenciales sino también como destinos culturales dignos de ser explorados y valorados por visitantes interesados en descubrir nuevas facetas urbanas dentro del país


