El presidente de Boca Juniors y reconocido ídolo del club, Juan Román Riquelme, se manifestó públicamente sobre el avance y los próximos pasos para la tan esperada ampliación del estadio La Bombonera, un proyecto que ha generado gran expectativa entre los hinchas y la dirigencia xeneize. En una entrevista realizada en el canal oficial del club, Riquelme destacó la reciente aprobación obtenida por parte de Ferrosur Roca SA, la empresa concesionaria del ferrocarril que circunda el estadio, lo que representa un avance clave para la ejecución de la primera fase de las obras.
Esta aprobación es fundamental porque autoriza el montaje de las columnas que permitirán conectar las bandejas superiores del estadio, una infraestructura esencial para incrementar la capacidad del recinto hasta alcanzar los 80 mil espectadores para el año 2027. El dirigente resaltó la importancia de este acuerdo, ya que fue resultado de la presentación exhaustiva de toda la documentación requerida por Ferrosur, lo que facilitó una respuesta favorable en un tiempo relativamente breve. Este paso no solo asegura el respeto por las operaciones ferroviarias, sino que también confirma que el proyecto no interferirá con la circulación del tren, cuya actividad está restringida fuera de los días de partido.
La relación con Ferrosur fue especialmente relevante dado el contexto legal que rodea al predio donde se ubica La Bombonera. Parte del entorno está protegido por normativas patrimoniales que impiden modificar o expropiar viviendas colindantes, muchas de las cuales están bajo figuras legales especiales como hipotecas o embargos. Estas restricciones han obligado a la dirigencia a replantear y diseñar un proyecto innovador dentro del perímetro permitido por las autoridades municipales, descartando cualquier ampliación sobre terrenos vecinos.
En este sentido, Riquelme detalló que el plan contempla dos etapas principales. La primera consiste en construir cuatro columnas equipadas con escaleras y ascensores para facilitar el acceso entre la tercera y cuarta bandeja del estadio. Esta intervención permitirá sumar más de 6 mil asientos sin necesidad de deslocalizar al equipo durante las obras, preservando así la identidad y continuidad histórica del estadio en su ubicación actual. La segunda etapa está prevista para 2027 e incluye una remodelación más profunda: se demolerán los palcos actuales sobre la calle Dr. del Valle Iberlucea para dar paso a dos plateas preferenciales y ampliar significativamente el número total de palcos —de 32 a 216— además de incorporar un techo integral y una pantalla circular 360°, elementos que modernizarán notablemente las instalaciones.
El presidente xeneize subrayó con emoción el compromiso personal y familiar que ha asumido con este proyecto: afirmó que vive por y para Boca Juniors, dedicando sus esfuerzos con pasión absoluta para lograr concretar este sueño largamente acariciado por todos los hinchas. No obstante, reconoció que aún resta obtener la validación definitiva por parte de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), organismo encargado de garantizar que las obras respeten el trazado ferroviario adyacente sin comprometer su funcionamiento.
En su discurso también hizo hincapié en aclarar ciertos malentendidos difundidos en torno a otros proyectos anteriores o alternativos para ampliar La Bombonera. Explicó que debido a una ley local varias casas vecinas fueron declaradas patrimonio cultural, lo cual impide cualquier tipo de modificación o expropiación en esa área específica. Por ello enfatizó enfáticamente que esas propuestas no son viables ni conformes con las normativas vigentes; lamentó además las desinformaciones lanzadas al público respecto a estas alternativas.
Para concluir, Riquelme lanzó un mensaje directo a quienes han cuestionado o difundido información errónea sobre esta iniciativa: pidió honestidad hacia los fanáticos bosteros y solicitó dejar atrás mentiras o falsas expectativas relacionadas con otras supuestas soluciones al problema estructural del estadio. Afirmó que su compromiso es firme y transparente, y aunque está dispuesto a soportar críticas personales o políticas, lo esencial es mantener informada correctamente a la comunidad xeneize sobre los avances reales.
En definitiva, esta etapa representa un momento crucial en la historia reciente de Boca Juniors. La concreción próxima del permiso definitivo permitirá iniciar formalmente una obra ambiciosa destinada no solo a aumentar significativamente la capacidad del mítico estadio sino también a modernizarlo integralmente sin perder su esencia única e histórica. Para millones de simpatizantes alrededor del mundo esta noticia renueva la ilusión colectiva: La Bombonera seguirá siendo el corazón vibrante del club en una versión ampliada y renovada capaz de albergar multitudes cada vez mayores bajo estándares contemporáneos


