El Banco de Sangre de Tarija enfrenta una situación crítica debido a la escasez de sangre y la insuficiencia de recursos económicos, lo que dificulta la atención oportuna de las demandas hospitalarias. El director de la institución, Eltzer Arancibia Cardozo, informó que la demanda de hemo componentes ha incrementado considerablemente en los centros médicos de las distintas provincias del departamento, mientras que las donaciones continúan siendo bajas.
Ante esta realidad, el banco ha declarado estado de emergencia y realiza esfuerzos significativos para satisfacer las necesidades, haciendo un llamado urgente a la población para que participe activamente en las jornadas de donación. Según Arancibia, la falta de sangre puede generar serios problemas, especialmente en los primeros días del año, cuando la demanda suele aumentar por accidentes, intervenciones quirúrgicas y tratamientos de enfermedades como la leucemia infantil.
El director enfatizó que la sangre no puede ser reemplazada por medicamentos, ya que solo puede ser sustituida mediante donaciones de otras personas. Para mitigar la crisis, se implementó un plan de contingencia que incluyó una colecta reciente con la participación de 15 donantes, aunque la demanda sigue superando la oferta.
Además de la escasez de sangre, el Banco de Sangre enfrenta dificultades financieras, en parte debido a una deuda pendiente de aproximadamente 500 mil bolivianos con el hospital “San Juan de Dios”. Esta deuda afecta la adquisición diaria de insumos y reactivos imprescindibles para el funcionamiento del banco. Aunque la gobernación ha brindado algún apoyo económico, la falta de recursos sigue siendo un obstáculo considerable, y se espera una pronta solución por parte del Seguro Único de Salud (SUS) para regularizar los pagos.
La situación actual resalta la importancia de promover la donación voluntaria y constante de sangre, así como la necesidad de garantizar el financiamiento adecuado para mantener en funcionamiento esta infraestructura vital para la salud pública


