El conjunto de Blooming consiguió una contundente victoria en su reciente desplazamiento a Oruro, donde superó por 4 goles a 1 a Gualberto Villarroel San José en el estadio Jesús Bermúdez. Este resultado no solo representa un triunfo significativo en la actual campaña, sino que también marca el fin de dos décadas sin registrar una diferencia tan abultada en condición de visitante, inscribiéndose así en un selecto registro de sus actuaciones más destacadas lejos de su fortín.

La última ocasión en que el equipo cruceño había logrado un resultado similarmente amplio fuera de su ciudad natal se remonta al año 2005, cuando aplastó 7-1 a Iberoamericana en la capital paceña. Desde aquel entonces, transcurrieron veinte años hasta que la escuadra, bajo la dirección técnica de Mauricio Soria, consiguió replicar una exhibición de tal magnitud en un campo ajeno, confirmando su capacidad ofensiva en el torneo.

Este reciente éxito se suma a una serie de memorables goleadas obtenidas en estadios rivales. Entre ellas figuran el 6-0 infligido a Ciclón en 1994, las victorias por 5-1 frente a Guabirá en Montero en 2008 y contra Sport Boys en Warnes en 2019. Asimismo, el historial registra contundentes 4-0 ante Magisterio en 1984, Ciclón en 1985 y Metalsán en 1994, consolidando un legado de triunfos con amplios márgenes.

Más allá del marcador, esta victoria refuerza la moral del plantel y subraya la buena racha que atraviesa en la competición. El objetivo es claro: afianzarse en las posiciones de privilegio y recuperar su influencia en el panorama futbolístico nacional, una ambición que encuentra sustento en una trayectoria histórica que atestigua su relevancia en el deporte boliviano

El calendario del fútbol boliviano para finales de septiembre y el mes de octubre presenta una agenda cargada de encuentros, destacando la inusual coincidencia de dos partidos entre los mismos equipos en un corto lapso. La Dirección de Competiciones de la Federación Boliviana de Fútbol ha confirmado que Oriente Petrolero y The Strongest se medirán en dos ocasiones durante tres días, en duelos correspondientes a distintos torneos.

El primer enfrentamiento entre estos clubes tendrá lugar el lunes 29 de septiembre a las 15:00 horas, en el Estadio Hernando Siles de La Paz, como parte de la vigésimo tercera jornada del certamen Todos contra Todos. Posteriormente, se reencontrarán el jueves 2 de octubre, esta vez en Santa Cruz, para disputar un encuentro válido por la octava fecha de la Copa Bolivia, la segunda competición de la temporada.

Una situación similar se presenta para Real Tomayapo e Independiente, quienes también tendrán dos partidos consecutivos. Ambos encuentros se jugarán en el Estadio IV Centenario de Tarija, con fechas programadas para el sábado 27 y el martes 30 de septiembre.

El mes de octubre estará íntegramente dedicado a la Copa Bolivia, el segundo torneo de la temporada 2025 del fútbol nacional, con la disputa de seis jornadas. Durante este periodo, se llevarán a cabo un total de 48 partidos, desde el martes 30 de septiembre hasta el viernes 31 de octubre, siguiendo los emparejamientos preestablecidos en el sorteo inicial del certamen.

Es importante señalar que el único fin de semana de octubre sin actividad futbolística programada es el domingo 19, fecha que coincide con la segunda vuelta de las Elecciones Generales de 2025. Sin embargo, el día anterior, sábado 18, se ha reubicado el partido entre Bolívar y Blooming, correspondiente al torneo Todos contra Todos, que fue pospuesto en su momento debido a los compromisos internacionales del club paceño en la Copa Sudamericana.

La programación de la decimocuarta jornada de la Copa, que incluye los clásicos y otros cruces interseries, aún está pendiente de definición. Estos compromisos finales marcarán el cierre de la fase de grupos del torneo

Una exhaustiva evaluación técnica y una auditoría de la demanda de personal han revelado que el sistema de salud departamental de Tarija requiere la creación de al menos 2.600 nuevas plazas para satisfacer las necesidades de atención en los centros de primer y segundo nivel. Esta significativa demanda, según las autoridades sanitarias, debe ser asumida por el gobierno central, dada la actual estrechez presupuestaria que limita la capacidad de la Gobernación y los municipios para financiar por sí mismos esta expansión.

El déficit de talento humano constituye uno de los desafíos más apremiantes que enfrenta la infraestructura sanitaria de Tarija. Particularmente, en el nivel terciario, que abarca los hospitales de alta complejidad, se estima una necesidad inmediata de incorporar al menos 1.460 profesionales, incluyendo médicos y personal de enfermería. Además, las proyecciones demográficas indican que, para el año 2030, se requerirán aproximadamente 3.300 nuevos trabajadores de la salud en total para asegurar una cobertura médica integral en toda la región, en línea con el crecimiento poblacional.

Ante este panorama, las instancias departamentales han elevado una propuesta al Ministerio de Salud y Deportes, solicitando que asuma el financiamiento de los salarios para el personal del tercer nivel, así como un refuerzo económico para los servicios de atención primaria y secundaria, que son los más cercanos a la ciudadanía. Esta solicitud se fundamenta en la drástica disminución de los ingresos por regalías, una situación que ha impactado negativamente las finanzas de las gobernaciones y los municipios a nivel nacional.

Se ha subrayado consistentemente que una coordinación interinstitucional efectiva es indispensable para superar las limitaciones actuales y avanzar en la asignación de las plazas necesarias que permitan una mejora sustancial en la calidad de la atención médica

Un reciente análisis técnico, impulsado por el Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Tarija, ha puesto de manifiesto una urgente necesidad de reestructuración en la distribución de personal sanitario a través de sus establecimientos de primer, segundo y tercer nivel. El estudio revela que el departamento requiere la incorporación de 1.141 nuevas posiciones de salud para hacer frente al crecimiento poblacional sostenido.

Nils Cazón, director de SEDES, explicó que este requerimiento incluye una cantidad significativa de ítems que actualmente dependen de la gobernación y que, según lo establecido, deberían ser absorbidos por el Ministerio de Salud. Subrayó que la asignación de plazas para los niveles primario y secundario de atención sanitaria es una facultad inherente al gobierno central. En este sentido, aproximadamente 600 de estas posiciones deberían pasar a ser gestionadas directamente por las autoridades nacionales.

Los hallazgos y las recomendaciones derivadas de esta investigación están siendo comunicados a diversas instancias clave, incluyendo el Gobierno Autónomo Departamental de Tarija, el Ministerio de Salud, las administraciones municipales y un amplio espectro de organizaciones sociales, con el objetivo de fomentar un abordaje coordinado de la situación.

El director de SEDES también expresó su preocupación por la manera en que se han llevado a cabo las designaciones de personal de salud en los últimos años, señalando que estas a menudo han respondido a criterios políticos, lo cual ha mermado la eficiencia y el funcionamiento óptimo del sistema de salud. Ante esta situación, se ha solicitado que SEDES asuma un rol rector en la asignación y distribución de estas plazas. Esta medida busca garantizar que los futuros procesos se realicen mediante concursos de méritos transparentes y que la distribución del personal se alinee de manera precisa con las necesidades operativas y asistenciales de cada centro de salud en la región

Cinco jóvenes talentos del ráquetbol tarijeño se preparan para representar a Bolivia en el XXXVI Campeonato Mundial Junior, que tendrá lugar en República Dominicana del 5 al 14 de diciembre. Estos deportistas forman parte de la delegación nacional, compuesta por aproximadamente cincuenta atletas de diversas regiones del país, quienes ya han confirmado su participación tras el cierre de inscripciones el pasado 20 de septiembre.

La delegación de Tarija incluye a Ignacio Martínez y Julio Camacho, quienes competirán en la categoría de 10 años. Angélica Valentina Villarroel Garzón se medirá en la categoría de 14 años, mientras que Sebastián Ruiz lo hará en la de 16 años. Finalmente, Mariel Montecinos representará a la región en la categoría de 18 años. Todos ellos aseguraron su cupo en el equipo nacional tras destacadas actuaciones en los dos torneos selectivos celebrados a nivel nacional.

Ante la proximidad del evento, se han puesto en marcha diversas iniciativas para asegurar el apoyo económico necesario a los atletas tarijeños. Para el mes de octubre, se ha programado un campeonato municipal con fines recaudatorios, cuya organización recae en la directiva de la asociación departamental de ráquetbol y los padres de familia. Adicionalmente, se prevé la realización de una kermesse a finales de octubre. Como parte de la preparación final y con el objetivo de reunir más fondos, se organizará el último campeonato municipal del año durante los primeros días de noviembre, justo antes del viaje de los deportistas.

La Federación Boliviana de Ráquetbol (FEBORA) también brinda su respaldo a los seleccionados, aunque sus recursos son limitados. En este contexto, el apoyo de los padres de familia resulta fundamental, no solo para la participación en el mundial, sino en todos los eventos a lo largo de la temporada. A pesar de los esfuerzos, se percibe una ausencia de patrocinio por parte de las empresas locales, lo que subraya la importancia de las actividades de recaudación comunitaria

El mediocampista Joel Amoroso, figura destacada en el esquema de The Strongest, ha expresado públicamente su profunda preocupación respecto a la gestión del club, particularmente en lo que concierne a las dificultades salariales que afectan a la plantilla. Estas declaraciones surgieron luego del reciente revés sufrido por el equipo ante Guabirá en Montero. El jugador argentino hizo un llamado explícito a la directiva para que asuma un compromiso más firme y brinde el apoyo necesario al plantel en esta etapa decisiva de la competición.

Amoroso describió una acumulación de adversidades que, a su entender, han complicado el panorama del equipo. Subrayó el sacrificio personal de los futbolistas, quienes dedican extensas jornadas lejos de sus seres queridos, y contrastó este esfuerzo con la percepción de una falta de acompañamiento por parte de los líderes institucionales, lo que ha generado un sentimiento de desamparo entre los jugadores.

El volante ofensivo enfatizó cómo estas tensiones externas repercuten directamente en el rendimiento deportivo. Explicó que, si bien la preparación física y táctica es constante, el factor mental es crucial para el deportista, y los persistentes inconvenientes institucionales minan la concentración. Lamentó, además, la ausencia de interlocutores por parte de la dirigencia para abordar estas cuestiones.

A pesar de la compleja situación, Amoroso destacó la cohesión y la fortaleza interna del grupo. Reconoció que han enfrentado numerosos desafíos desde el inicio de la temporada de manera casi autogestionada, pero resaltó que, a pesar de todo, el equipo ha logrado mantenerse en una posición ventajosa en el torneo, demostrando su compromiso inquebrantable en cada encuentro.

Insistió en que la inestabilidad administrativa impacta negativamente en la psique del jugador. Aunque la voluntad y la entrega en el campo son constantes, la presión adicional de los problemas internos crea una desventaja frente a equipos rivales que no experimentan tales conflictos, lo cual, según sus palabras, opera en la mente de los futbolistas.

Concluyó con un mensaje de esperanza y unidad, expresando su convicción de que el plantel posee la calidad humana y profesional para superar los obstáculos en la recta final del campeonato. No obstante, dejó entrever que este desenlace positivo estará supeditado a una mayor implicación y un apoyo más contundente por parte de la cúpula directiva del club aurinegro

Felipe Cáceres, quien ejerció como viceministro de Defensa Social durante la administración de Evo Morales, fue aprehendido en el municipio de Puerto Villarroel, ubicado en el Trópico de Cochabamba. La detención se produjo tras el descubrimiento de una instalación dedicada a la cristalización de clorhidrato de cocaína por parte de las fuerzas antidrogas.

La operación, llevada a cabo por dos unidades especializadas en la lucha contra el narcotráfico, tuvo lugar en la central 1° de Mayo del sindicato Esmeralda, dentro de Puerto Villarroel. Durante una misión de interdicción, los agentes localizaron un sendero oculto que despertó sospechas.

Al seguir la ruta disimulada, las autoridades descubrieron una empresa de procesamiento de áridos. En el lugar se encontraban varias personas, y Felipe Cáceres García fue identificado como el propietario de la propiedad. Dado que el laboratorio de drogas ilícitas y la compañía de áridos compartían el mismo terreno, se procedió con su arresto.

El complejo clandestino, destinado a la producción de clorhidrato de cocaína, estaba ingeniosamente integrado dentro de las instalaciones de la empresa de áridos. Contaba con distintas secciones especializadas: una para el diluido, cernido y filtrado inicial; otra dedicada al filtrado con acetato; una zona de secado y prensado; y un área de almacenamiento para sustancias líquidas. Se estimó que la capacidad operativa del sitio permitía la labor simultánea de hasta diez individuos.

Es relevante señalar que Cáceres García ocupó el cargo de viceministro de Defensa Social y de Lucha Contra el Narcotráfico a lo largo de toda la gestión gubernamental de Evo Morales

Un operativo policial culminó este martes con la detención de Felipe Cáceres García en Puerto Villarroel, ubicado en el trópico de Cochabamba. La intervención reveló la existencia de un laboratorio de cristalización de cocaína en una propiedad vinculada al exfuncionario. Este arresto representa un giro dramático en la trayectoria de quien fuera una de las figuras más influyentes durante el gobierno de Evo Morales. Las autoridades continúan investigando la posible conexión del exviceministro con actividades ilícitas y estructuras del crimen organizado.

Durante catorce años, Felipe Cáceres García ejerció una considerable influencia en la administración de Evo Morales. Desde 2006 hasta 2019, ocupó el cargo de viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, liderando la política antidroga del país. Su posición estratégica y su cercanía al entonces presidente lo consolidaron como una figura clave en la lucha contra el narcotráfico, llegando a ser conocido como el zar antidrogas.

Nacido en la región del Chapare hace 63 años, Cáceres forjó su trayectoria en el ámbito sindical, ascendiendo hasta convertirse en uno de los líderes cocaleros más prominentes de la zona. Con la llegada de Evo Morales a la presidencia, asumió en 2006 el viceministerio, desde donde dirigió la erradicación de cultivos de coca excedentaria y coordinó con organismos internacionales las iniciativas antinarcóticos. Mantuvo su puesto por más de una década, incluso en medio de cuestionamientos y señalamientos que involucraban a oficiales antidroga bajo su mando.

Su patrimonio declarado en 2019, que superaba los 9 millones de bolivianos, generó interrogantes y críticas sobre su estilo de vida, ya que esta cifra era superior a la de otros altos dirigentes del Movimiento Al Socialismo (MAS), incluido el propio Evo Morales. Cáceres siempre sostuvo que sus ingresos provenían de actividades legítimas, como el turismo y la hotelería en Villa Tunari, lo que le confirió un perfil de líder con considerable poder económico y político.

La gestión de Cáceres al frente del viceministerio no estuvo exenta de controversias, marcada por el nombramiento de jefes antidroga que posteriormente se vieron implicados en escándalos internacionales. Uno de los casos más notorios fue el del coronel Maximiliano Dávila, quien dirigió la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) en 2019 y luego fue investigado por la DEA por presuntos nexos con el narcotráfico. Otro episodio significativo fue la detención del general René Sanabria, condenado en Estados Unidos por narcotráfico. En ambos casos, Cáceres negó cualquier responsabilidad directa, atribuyendo los hechos a incidentes aislados dentro de la institución policial.

Tras el cambio de gobierno en 2019, la administración transitoria de Jeanine Áñez intentó iniciar procesos legales en su contra, con el entonces ministro Arturo Murillo abriendo causas por enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias e incumplimiento de deberes. Sin embargo, ninguno de estos procesos prosperó. A pesar de los rumores que indicaban su partida a Nicaragua, Cáceres afirmó que nunca abandonó el país y que se dedicó a la remodelación y ampliación de su hostal en Villa Tunari, enfocándose en el sector turístico como fuente de ingresos.

En declaraciones previas, había refutado enérgicamente cualquier vínculo con redes ilícitas o carteles, asegurando que las acusaciones formaban parte de una estrategia política destinada a perjudicar al MAS. Rechazó cualquier conexión con Dávila y otros oficiales investigados, e insistió en que su relación con Evo Morales era estrictamente de índole política y sindical. Ahora, su nombre vuelve a ser noticia tras su detención en un predio donde se operaba un laboratorio de clorhidrato de cocaína

El presidente Luis Arce emprendió viaje el martes hacia Estados Unidos, con el propósito de asistir a la sesión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Previo a su partida, el mandatario delegó la autoridad presidencial en el vicepresidente David Choquehuanca.

Esta será la quinta ocasión en que el jefe de Estado participa en el trascendental escenario multilateral de la organización. El viceministro de Relaciones Exteriores, Elmer Catarina, informó que el presidente Arce tiene previsto pronunciar su discurso oficial ante la ONU el 25 de septiembre.

Antes de esta intervención, la agenda del mandatario contempla una serie de encuentros bilaterales. Entre los interlocutores confirmados para estas reuniones se encuentran representantes de Brasil, India, China y Rusia, además de autoridades de diversas organizaciones multilaterales

Representantes de las comunidades campesinas del municipio de Caraparí, en la región del Chaco, han emitido un ultimátum al gobierno, estableciendo un plazo de 72 horas para que se concrete la ejecución del proyecto de la presa de riego en la comunidad de Santa Rosa.

La organización campesina ha advertido que, si el compromiso no se cumple dentro del periodo estipulado, a partir del próximo martes se iniciará la ocupación del campo petrolero X-4. Este yacimiento es de importancia estratégica, ya que abastece a la planta de San Alberto, fundamental para la distribución de gas a nivel nacional.

La medida de presión surge ante la grave crisis de escasez de agua que enfrentan las comunidades locales. Los habitantes exigen al gobierno nacional que proceda con la firma del convenio que ya ha sido acordado por las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente y Agua. La dirigencia de la central de Caraparí ha subrayado la legitimidad de su demanda por la implementación de este proyecto, considerado un compromiso pendiente