La posibilidad de que Marcelo Martins Moreno retorne a la selección nacional de fútbol de Bolivia continúa siendo un tema de debate, y una voz autorizada en el balompié boliviano, Marco Antonio Etcheverry, ha ofrecido su perspectiva sobre el futuro del histórico goleador. El exjugador, conocido como ‘El Diablo’, ha enfatizado que cualquier oportunidad para que Martins vuelva a vestir la camiseta de la Verde dependerá exclusivamente de su propio esfuerzo y dedicación.

Etcheverry subrayó la importancia de que el delantero se mantenga en plena actividad futbolística, compitiendo regularmente y en óptimas condiciones físicas. Articuló que el talento innato, por sí solo, no es suficiente si no se complementa con una participación constante en el ámbito deportivo.

En una reciente conversación con Martins, el referente del fútbol boliviano le transmitió la urgencia de actuar sin dilación. Le aconsejó iniciar un entrenamiento intensivo, incluso considerando dobles sesiones, con el objetivo primordial de encontrar un equipo y volver a jugar. Etcheverry afirmó que Martins posee las cualidades necesarias, pero su convocatoria por parte del cuerpo técnico estaría justificada únicamente si se encuentra en plena competencia, cumpliendo así con los requisitos del fútbol moderno.

Aunque reconoció el inmenso prestigio que Marcelo Martins ha forjado en Bolivia y su instinto goleador, Etcheverry también recalcó las exigencias actuales del deporte. Insistió en que el artillero debe seguir los pasos correctos: entrenar con rigor, asegurar un puesto en un club y demostrar su plena vigencia en el terreno de juego.

Estas reflexiones surgen en un contexto de especulaciones sobre un posible regreso de Martins al combinado nacional. El propio delantero ha manifestado su deseo de ser considerado si recibe el llamado del técnico Óscar Villegas. No obstante, Villegas ha sido claro al señalar que necesita ver al jugador en acción, dado que Martins lleva más de un año sin actividad profesional. Fernando Costa, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, ha respaldado esta postura, indicando que, si bien la opción de un retorno no está descartada, la decisión final dependerá de que Martins demuestre su nivel en competiciones oficiales.

En esencia, el mensaje de Etcheverry es un respaldo condicional, estableciendo que el punto de partida para un eventual regreso debe ser un compromiso personal inquebrantable. Concluyó que si Martins aspira a ser nuevamente una pieza fundamental, debe dedicarse arduamente a su preparación física. Sus condiciones y talento son incuestionables; lo crucial, en su opinión, es el trabajo para alcanzar la forma física requerida

Las autoridades gubernamentales han manifestado su inquietud ante recientes iniciativas legislativas, considerándolas un posible intento de desestabilizar el sistema democrático. Estas acciones, que incluyen la propuesta de suspender a los vocales electorales y extender el mandato de ciertas autoridades electas, han sido vinculadas a la postura del expresidente Evo Morales.

En la Cámara de Senadores, se registró un intento de debatir un controvertido proyecto de ley presentado por un legislador. Dicha propuesta busca la suspensión de los miembros del tribunal electoral y la prórroga de los mandatos de autoridades ya electas, lo que, de concretarse, evitaría la segunda vuelta electoral programada para el 19 de octubre. Paralelamente, se intentó establecer una comisión legislativa para investigar un supuesto fraude en la primera vuelta de las elecciones, celebrada el pasado 17 de agosto.

El ministro de Gobierno ha señalado una aparente coordinación entre estas maniobras legislativas y las declaraciones del expresidente Morales. Ha indicado que el exmandatario, en un reciente programa radial, denunció un presunto fraude electoral, lo que, según el ministro, evidencia una sintonía con las acciones emprendidas en el parlamento. Se ha informado que la propuesta para esta comisión contaba con una solicitud firmada, y se ha instado a la divulgación de los nombres de los legisladores que la suscribieron para identificar a los promotores de estas acciones.

El titular de la cartera de Gobierno ha interpretado estos movimientos como globos de ensayo destinados a fomentar un golpe contra la democracia. Ha observado una evolución en los pronunciamientos del expresidente Morales, quien inicialmente mencionó limitaciones a sus derechos políticos, luego convocó al voto nulo y, más recientemente, formuló denuncias de fraude. Si bien el Ejecutivo no se opone a la investigación de un posible fraude, ha advertido que esta no debe conducir a la destitución de autoridades electorales, lo que podría generar un vacío de poder y, consecuentemente, la suspensión de la segunda vuelta.

Por su parte, el expresidente Morales ha desmentido a través de sus plataformas digitales cualquier intención de promover la suspensión de vocales electorales o la extensión de mandatos. Ha refutado categóricamente las afirmaciones de un senador sobre un supuesto acuerdo para destituir a los vocales del Tribunal Supremo Electoral y prolongar periodos constitucionales. Ha asegurado que su representación parlamentaria no respaldará bajo ninguna circunstancia la prórroga de mandato de autoridad alguna, enfatizando que la soberanía popular se ejerce en las urnas y no mediante acuerdos políticos que busquen manipular la voluntad ciudadana. Ha subrayado que no existe ni existirá negociación alguna que atente contra la independencia del Órgano Electoral o el calendario democrático del país.

Desde la presidencia de la Cámara de Senadores, se ha asegurado que no existe intención alguna de obstaculizar el proceso electoral. El presidente de dicha cámara ha explicado que el proyecto de ley en cuestión es una iniciativa personal de un senador, y no una decisión colectiva ni de su persona o de la directiva del Senado. Ha recalcado que el delicado momento que atraviesa la nación demanda unidad y respeto a la voluntad popular expresada en las urnas.

En el ámbito político, el expresidente Carlos Mesa también se sumó a las voces de preocupación, expresando su categórico rechazo a lo que describió como una intención atribuida al Movimiento Al Socialismo de desestabilizar la democracia. Hizo un llamado a los senadores de su colectividad política para que defiendan con firmeza la institucionalidad democrática y eviten que esta iniciativa, que calificó de desacertada y potencialmente desestabilizadora, genere convulsión y desorden en el país

El XVIII congreso de la Central Obrera Boliviana (COB) ha marcado un punto de inflexión con la culminación de la gestión de Juan Carlos Huarachi, quien lideró la organización por más de siete años. La instalación del nuevo presídium coincidió con un ambiente de notable descontento entre los delegados, que se hizo patente durante los últimos momentos de su mandato.

A lo largo de dos jornadas consecutivas, desde la inauguración del congreso hasta su despedida oficial, Huarachi fue objeto de significativas manifestaciones de rechazo. Su retiro final del coliseo, una vez concluido su periodo, se caracterizó por una rápida evacuación en un vehículo que lo esperaba, facilitando su salida expedita del recinto.

La presentación del informe de la directiva saliente, programada para las 17:30, se vio inmediatamente obstaculizada por la intensidad de las protestas al momento en que Huarachi y su equipo ascendieron al escenario. La magnitud del descontento impidió inicialmente la exposición de sus gestiones, requiriendo la intervención del presidente del presídium, Isidoro Maita, para restablecer el orden y permitir la audición del balance de la controvertida administración.

El dirigente y sus acompañantes llegaron con una voluminosa documentación, consistente en tres sacos de archivos que, según se indicó, contenían los logros y documentos oficiales de sus siete años de gestión. La intervención de Huarachi fue notablemente concisa y apresurada, describiendo sus avances en apenas quince minutos, aunque su discurso resultó casi inaudible debido al clamor generalizado de los delegados presentes. Hacia las 18:00, el informe fue sometido a consideración, y los delegados afines al exejecutivo, quien enfrentaba una marcada resistencia, lograron la ratificación del mismo mediante el levantamiento de sus credenciales.

Inmediatamente después de la aprobación, Huarachi y su equipo ejecutivo se retiraron del escenario. Durante su salida del coliseo Alfredo Huari, los asistentes aprovecharon para lanzar diversos objetos. Protegido por sus partidarios, logró abandonar el recinto y abordar rápidamente el vehículo que lo esperaba.

En este contexto, un senador representante de Pando, Luis Flores, ha expresado una preocupación sobre una presunta estrategia del Gobierno, que, a través de la influencia de Huarachi, buscaría ejercer control sobre la COB. El objetivo, según esta afirmación, sería preparar las bases para las elecciones generales de 2030, a pesar de que el actual presidente, Luis Arce, tuvo que declinar su postulación a la reelección ante la oposición de varios sectores.

Con el presídium ya establecido, los delegados procederán a organizarse en mesas de trabajo. Cada una de estas mesas deberá generar conclusiones específicas, las cuales serán consolidadas en un pronunciamiento final del Congreso. El punto culminante de este evento será la toma de posesión del nuevo secretario ejecutivo de la COB, cargo que, de acuerdo con los estatutos de la organización, debe ser ocupado por un representante del sector minero

La Central Obrera Boliviana (COB) ha sido escenario de una importante transición en su liderazgo, con la conclusión del mandato de Juan Carlos Huarachi tras un período de ocho años. Su salida de la principal confederación sindical del país se produce en un contexto de intensas críticas, que apuntan a una excesiva cercanía con las esferas del poder político y una consecuente erosión de la autonomía de la organización en la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores.

El inicio formal del congreso de la COB marcó el punto final de la prolongada gestión de Huarachi. Los delegados procedieron a la acreditación y a la conformación de la primera plenaria, donde se estableció el presídium encargado de conducir el desarrollo de todo el evento. Este paso protocolario confirmó el cese de funciones del ejecutivo saliente. Desde diversos frentes del movimiento obrero, se habían manifestado dudas sobre la capacidad de Huarachi para representar fielmente a los trabajadores en los últimos tiempos, especialmente ante especulaciones sobre posibles intentos de extender su permanencia en el cargo, en un momento que coincide con el inicio de un nuevo ciclo político en la nación.

En cuanto a la sucesión, la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), uno de los sectores más influyentes dentro de la COB, ha presentado tres precandidaturas para la nueva dirección: Mario Argollo, de Huanuni; Joaquín Mamani, de Colquiri; y Edilberto Echeverría, de Andacaba. Se espera que la decisión sobre cuál de estos candidatos recibirá el respaldo de la federación se tome en breve, allanando el camino para la elección del nuevo líder, que estaba prevista para las horas siguientes al inicio del congreso.

Huarachi, quien previamente se desempeñó como minero en Huanuni, fue elegido en 2018, durante una administración anterior. Su mandato inicial estaba estipulado para dos años, con la posibilidad de una reelección. Sin embargo, mediante una serie de prórrogas consecutivas, su período al frente de la COB se extendió por casi ocho años, convirtiéndolo en uno de los dirigentes más longevos en la historia de la confederación. A lo largo de este tiempo, mantuvo una relación estrecha con tres presidentes sucesivos, una proximidad que generó fuertes cuestionamientos desde las bases, quienes demandaban una COB con una esencia y convicción revolucionaria, y la necesidad de reencauzar la institución.

La presión para su relevo se había intensificado durante meses, particularmente desde el sector minero, que acusó al ejecutivo saliente de haber supeditado la institución a los intereses del actual gobierno. La presentación de su informe final ante el congreso fue un episodio tenso, caracterizado por abucheos, gritos y momentos de confrontación. A pesar de la polarización entre delegados afines y detractores, el informe fue finalmente aprobado a mano alzada por sus seguidores. Poco después, Huarachi abandonó el coliseo, abriéndose paso entre empujones y objetos lanzados desde las gradas, escoltado por sus bases.

Las preocupaciones sobre la transparencia del proceso de sucesión persistieron, con algunos líderes sindicales denunciando supuestos intentos por parte del entorno del ejecutivo saliente de prolongar su influencia. Estas voces enfatizaron la necesidad de que la clase trabajadora impidiera la continuidad de una dirección que, a su juicio, había sometido a la COB al poder político y traicionado los intereses de los trabajadores. Asimismo, se expresó escepticismo sobre la posibilidad de una verdadera renovación, con algunos observadores calificando el congreso como un evento cupular y burocrático, alejado de las bases, donde prevalecían los acuerdos entre facciones y la habilitación de organizaciones sin representatividad real.

El congreso culminará con la elección del nuevo secretario ejecutivo. De acuerdo con los estatutos de la COB, este cargo fundamental debe ser ocupado por un representante del sector minero. Exdirigentes de la COB han subrayado la imperiosa necesidad de que el nuevo liderazgo rompa con el alineamiento político que caracterizó la gestión anterior, abogando por la recuperación de la independencia de la institución y la defensa intransigente de los derechos laborales. El futuro de la COB se definirá en las próximas horas, en un ambiente de expectativa y con el desafío de reconstruir su legitimidad ante una clase trabajadora que clama por un retorno al espíritu combativo y a los principios de conciencia de clase, inspirados en históricas tesis obreras

La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, un reconocimiento a su persistente defensa de los principios democráticos en su nación. La noticia del prestigioso premio generó una profunda sorpresa en la dirigente, quien expresó un estado de incredulidad y una abrumadora emoción al enterarse de la distinción.

Machado, de 58 años, se vio obligada a operar desde la clandestinidad en 2024, tras denunciar irregularidades significativas en las elecciones presidenciales de Venezuela celebradas el 28 de julio de ese año, en las que Nicolás Maduro fue reelegido. Su trayectoria ha estado marcada por un compromiso inquebrantable con la promoción de elecciones libres y justas y el respeto al Estado de derecho.

Al recibir la comunicación oficial del Instituto Nobel noruego, la voz de Machado se quebró de emoción, y sus primeras palabras reflejaron una mezcla de asombro y profunda gratitud. Manifestó sentirse honrada y abrumada, dedicando el galardón al pueblo de Venezuela, al que consideró el verdadero merecedor de este logro. Un estrecho colaborador, quien también se exilió tras los comicios, compartió la euforia, describiendo el momento como un shock de alegría colectivo.

La comunidad internacional no tardó en reaccionar al anuncio. Un portavoz de la comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas destacó que este reconocimiento subraya las claras aspiraciones del pueblo venezolano por comicios transparentes, la protección de los derechos civiles y políticos, y el establecimiento de un auténtico Estado de derecho. Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea calificó el Nobel de la Paz otorgado a Machado como un potente mensaje en favor de la democracia. Desde Alemania, el canciller felicitó calurosamente a la líder opositora, subrayando que la democracia se nutre de la valentía individual y el incansable esfuerzo por la libertad y el Estado de derecho, valores que son defendidos globalmente

La selección boliviana se prepara para un desafío internacional de significativa trascendencia este viernes en Estambul, donde se medirá a Jordania. Para el combinado dirigido por Óscar Villegas, este encuentro inicial de una serie de cuatro compromisos programados para el cierre de la temporada, trasciende la categoría de un simple amistoso, revistiendo una importancia estratégica fundamental.

La urgencia de acumular victorias responde a la necesidad de ascender en el ranking FIFA, un factor determinante para asegurar un emparejamiento más favorable en la repesca de la Copa Mundial 2026, dado que el equipo concluyó las eliminatorias en la séptima posición. Adicionalmente, estos partidos buscan incrementar la experiencia internacional del plantel fuera de casa, un aspecto crucial de cara a futuras competiciones.

Reflejando esta seriedad, la convocatoria boliviana incluye a los mismos futbolistas que participaron en los recientes encuentros de carácter oficial. Con esta mentalidad, la Verde enfrentará a Jordania y, días después, se medirá a Rusia en Moscú. La agenda de noviembre contempla visitas a Corea del Sur y Japón.

Aún perdura el recuerdo de la victoria por 1-0 sobre Brasil en El Alto. Ahora, el equipo se someterá a una evaluación en condición de visitante, con particular atención sobre la actuación del extremo Miguel Terceros, considerado una de las figuras más prometedoras del plantel, cuya capacidad será puesta a prueba en territorio extranjero.

El equipo lamentará la ausencia de Lucas Macazaga, del Leganés, debido a una lesión, siendo reemplazado por José Martínez. Asimismo, la participación de Moisés Paniagua, de Always Ready, se mantiene en duda por molestias musculares.

Este será el primer enfrentamiento en la historia entre Bolivia y Jordania. El rival asiático ya ha asegurado su cupo en la Copa Mundial 2026, marcando su debut en la máxima cita del fútbol global. Su trayectoria incluye cinco participaciones en la Copa de Asia, entre sus logros deportivos más destacados.

Bajo la dirección técnica de Jamal Sellami, el conjunto jordano llega con resultados recientes como un empate sin goles frente a Rusia y una victoria por 3-0 sobre República Dominicana, ambos en la doble fecha de septiembre. Entre sus filas destacan el portero Yazid Abu Laila, Saad Al-Rousan y Muhannad Abu Taha. Tras este partido contra Bolivia, la delegación jordana, compuesta por 29 futbolistas, viajará a Tirana para enfrentar a Albania el siguiente martes.

Las alineaciones probables para el encuentro son las siguientes:

Bolivia: Carlos Lampe; Diego Medina, Luis Haquin, Leonardo Zabala, José Sagredo, Héctor Cuellar, Robson Tome, Gabriel Villamil, Miguel Terceros, Roberto Fernández y Enzo Monteiro.
Director Técnico: Oscar Villegas.

Jordania: Yazid Abu Laila; Mohammed Abu Al-Nadi, Saad Al-Rousan, Muhannad Abu Taha, Mohammed Abu Hashesh, Adham Al-Quraishi, Nizar Al-Rashdan, Ibrahim Saada, Musa Al-Taamari, Ali Al Olwan y Yazan Al-Naimat.
Director Técnico: Jamal Sellami

Las instituciones fundamentales del Estado boliviano y diversas misiones de observación internacional han reafirmado su compromiso con el proceso democrático, a pocos días de la segunda vuelta electoral que definirá al próximo presidente. Este respaldo unificado surge tras una fallida iniciativa legislativa que buscaba destituir a los miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y extender el mandato del actual presidente, Luis Arce, cuyo periodo constitucional concluye el 8 de noviembre. El propio mandatario ha garantizado que su gestión finalizará en los plazos establecidos por la ley.

La propuesta, impulsada por el senador Pedro Benjamín Vargas, fue introducida de manera sorpresiva en el Senado mediante una dispensa de trámite, contando con el apoyo de legisladores del Movimiento Al Socialismo (MAS) y una facción minoritaria de Comunidad Ciudadana. Sin embargo, la rápida y contundente condena de diversas entidades y figuras políticas forzó su retiro antes de que pudiera ser debatida en el pleno.

Esta maniobra política se gestó en un contexto de profundas divisiones internas dentro del MAS, que actualmente se fragmenta en corrientes como los arcistas, evistas y androniquistas. El senador Vargas, cercano a Andrónico Rodríguez, había previamente presentado una propuesta similar que ya había sido retirada, lo que generó confusión y aumentó las tensiones políticas.

El presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, se desmarcó de la iniciativa, calificándola como una propuesta individual y no una decisión colectiva de la presidencia o de la cámara. El episodio desencadenó un acalorado debate en el hemiciclo, donde siete senadores expresaron su enérgica censura a la propuesta. Finalmente, Vargas retiró su solicitud de dispensa y el proyecto fue remitido a la Comisión de Constitución para su análisis.

Paralelamente, el Órgano Judicial ha experimentado una inédita confrontación interna sobre la autonomía y la legitimidad del actual ciclo electoral, que se encamina hacia una nueva fase política tras los resultados de la primera vuelta.

Desde el Tribunal Supremo Electoral, el vocal Gustavo Ávila enfatizó que cualquier intento de suspender el balotaje constituye un ataque directo a la voluntad popular manifestada el 17 de agosto, cuando la mayoría de los votantes optó por una segunda vuelta entre Jorge Tuto Quiroga y Rodrigo Paz. Subrayó la obligación del Órgano Electoral de asegurar que el 19 de octubre más de 7.5 millones de ciudadanos puedan ejercer su derecho a elegir a sus nuevas autoridades.

Por su parte, el vocal Francisco Vargas resaltó la decisión del Ministerio Público de desestimar dos denuncias por presunto fraude electoral, al no encontrar indicios de irregularidades en ninguna de ellas. Afirmó la transparencia del trabajo del TSE, señalando que los resultados de la primera vuelta son consistentes con el sistema de transmisión de datos preliminares (Sirepre), el cómputo oficial y las encuestas a boca de urna, y que no se registraron observaciones por parte de misiones nacionales ni internacionales. Vargas reiteró que la segunda vuelta se desarrollará con total apertura, transparencia y bajo la fiscalización de los delegados políticos en las más de 34.000 mesas de votación, reafirmando el compromiso ciudadano e institucional para los comicios del 19 de octubre.

Diversos líderes políticos, tras la crisis legislativa, han coincidido en expresar su respaldo al proceso electoral y en rechazar cualquier intento de prolongar mandatos. El presidente Luis Arce, de hecho, condenó públicamente el plan de suspensión, advirtiendo sobre una conspiración dentro de la Asamblea Legislativa. Reafirmó su inquebrantable decisión de traspasar el gobierno el 8 de noviembre a quien resulte ganador en las elecciones.

El expresidente Carlos Mesa calificó la intentona como un atentado contra la democracia e instó a los senadores de Comunidad Ciudadana a defender la institucionalidad y evitar un posible caos nacional. El candidato presidencial Jorge Tuto Quiroga advirtió sobre una descomposición terminal del gobierno y acusó a facciones del MAS de buscar perpetuarse en el poder. Por su parte, el postulante del PDC, Rodrigo Paz, insistió en la necesidad de respetar la institucionalidad y de abordar una reforma judicial estructural desde el ámbito legislativo.

Tras el revuelo, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, sostuvo una reunión de emergencia con la Sala Plena del TSE, donde transmitió el apoyo institucional del Ejecutivo y denunció la existencia de movimientos oscuros detrás del proyecto, con el objetivo de alterar el orden democrático

El Movimiento Al Socialismo (MAS) experimentó un significativo revés en las elecciones generales del pasado 17 de agosto, obteniendo un escaso 3,17% del respaldo electoral. Este resultado, tras una hegemonía política de casi dos décadas en Bolivia, ha generado un profundo debate interno y ha puesto en entredicho la capacidad del partido para presentarse en las elecciones subnacionales de 2026.

Desde la esfera gubernamental, se ha manifestado preocupación sobre la preparación del partido para afrontar los próximos comicios. Un alto funcionario, el ministro de Obras Públicas, ha señalado que el MAS no se encuentra en condiciones óptimas para participar en las elecciones venideras. La responsabilidad de esta situación ha sido atribuida a la gestión del actual presidente del partido, Grover García, a quien se le reprocha una percibida inacción en la mejora de la estructura organizativa.

La crítica se centra en una marcada desidia por parte de la dirigencia del MAS, especialmente de García. Se ha destacado la ausencia de un informe post-electoral que esclarezca lo sucedido con los candidatos que compitieron en agosto. Se ha observado que muchos de ellos, en algunos casos, carecían de reconocimiento público, incluso entre sus allegados, y que no presentaron propuestas claras a la ciudadanía. Ante este panorama, se considera que el plazo restante para las elecciones subnacionales es insuficiente para una preparación adecuada.

A pesar de las solicitudes de la militancia para la realización de un ampliado del partido, la convocatoria a dicho encuentro no se ha concretado.

Esta crítica no es un incidente aislado. En septiembre, otra autoridad, el viceministro de Coordinación y Gestión Gubernamental, también había expresado públicamente su descontento con la dirección del MAS. En su evaluación, el partido se encontraría en una situación de debilidad, atribuible no tanto al resultado electoral en sí, sino a una deficiente organización de la campaña y a una dirección nacional que se mostró desorientada. Incluso, se ha planteado la sugerencia de considerar una pausa electoral, solicitando una dispensa al Tribunal Electoral para abstenerse de participar en las próximas elecciones subnacionales, con el fin de reorganizarse y fortalecerse para futuras campañas

En las primeras horas de este viernes, el Congreso de Perú aprobó la remoción de Dina Boluarte de la presidencia de la república. El cuerpo legislativo había convocado a la mandataria para que ejerciera su defensa de manera inmediata antes de proceder con el sufragio, una invitación que ella declinó, aduciendo que el procedimiento era inconstitucional. Su defensa legal manifestó que no convalidarían un proceso que consideraban violatorio de cualquier norma.

Tras una espera de veinte minutos y la ausencia de la presidenta, se procedió sin dilación a la votación, estimando que el día de debate previo había sido suficiente. La decisión de cesar a Boluarte fue unánime, con 118 votos a favor, ninguno en contra y sin abstenciones.

Acto seguido, José Jerí, quien fungía como presidente del Congreso, asumió la presidencia del país por sucesión constitucional. Su juramentación se produjo después de que una moción de censura presentada contra la mesa directiva que él encabezaba no prosperara. Al tomar posesión de la banda presidencial, Jerí declaró la necesidad de declararle la guerra al crimen, identificando a las bandas criminales en las calles como los principales adversarios, y prometió liderar un gobierno de reconciliación nacional. Su mandato se extenderá hasta las próximas elecciones, programadas para abril de 2026, con el traspaso presidencial fijado para el 28 de julio de ese año.

El proceso de destitución, calificado por algunos como expedito, se gestó a partir de cuatro propuestas de vacancia por permanente incapacidad moral de Boluarte. Estas iniciativas fueron aceptadas con un amplio respaldo, gracias al apoyo de partidos de derecha y el fujimorismo, formaciones que hasta entonces habían sido aliadas de la expresidenta. El procedimiento se activó el jueves por la mañana, impulsado por la bancada de Renovación Popular, partido liderado por el actual alcalde de Lima, Rafael López Aliaga.

La crisis de violencia y criminalidad que azota al país sudamericano fue el telón de fondo de estas mociones. Un incidente particularmente grave, ocurrido apenas un día antes, fue el ataque sufrido por la popular orquesta de cumbia Agua Marina durante una presentación en un recinto militar en el distrito limeño de Chorrillos. Cuatro integrantes del grupo resultaron heridos de bala en el tórax y la pierna. Diversas fuerzas políticas habían demandado una respuesta contundente del gobierno ante la aparente impunidad con la que operan las bandas criminales dedicadas a la extorsión.

Propuestas de destitución anteriores no habían prosperado debido al respaldo de partidos conservadores y algunos sectores de izquierda. Sin embargo, en esta ocasión, la remoción fue respaldada por influyentes agrupaciones como Fuerza Popular, de la excandidata presidencial Keiko Fujimori, y Renovación Popular, de Rafael López Aliaga, ambos líderes de derecha considerados posibles contendientes y con buenas proyecciones en las encuestas para los comicios de 2026. Durante el debate previo a la votación, una legisladora conservadora argumentó que la mandataria, ajena a la creciente extorsión y criminalidad, merecía ser apartada de su cargo.

Dina Boluarte había asumido la presidencia el 7 de diciembre de 2022, sucediendo a Pedro Castillo, quien fue detenido y acusado de un intento de golpe de Estado. Perú ha experimentado una marcada inestabilidad política, con hasta seis presidentes desde 2018, debido a destituciones o renuncias. Actualmente, tres exmandatarios se encuentran en prisión por casos de corrupción o abuso de poder.

José Jerí, el nuevo presidente interino, es un abogado limeño de 38 años. Afiliado al partido político Somos Perú desde 2013, actualmente ocupa la vicepresidencia de dicha formación. Fue elegido para el periodo parlamentario 2021-2026 tras la inhabilitación del expresidente Martín Vizcarra, quien había obtenido más votos que él. Como congresista, votó a favor de la destitución de Pedro Castillo en 2022. Su trayectoria política, no obstante, ha estado marcada por controversias, incluyendo investigaciones por denuncias de abuso sexual, aunque estos señalamientos fueron archivados por la fiscalía. También se le han atribuido presuntos actos de corrupción, acusaciones que él ha desestimado como campañas de desprestigio.

El ataque contra la agrupación musical Agua Marina, ocurrido la noche del miércoles en el Círculo Militar de Chorrillos, fue un punto de inflexión en la percepción pública sobre la violencia. Mientras los artistas se presentaban en el escenario, una ráfaga de disparos interrumpió la actuación. Testigos presenciales describieron cómo muchos confundieron inicialmente el sonido de los disparos con un cortocircuito. Videos compartidos en redes sociales mostraron cómo, segundos después, uno de los músicos herido era auxiliado en el escenario, mientras la banda se retiraba con gestos de dolor. Los asistentes, conscientes de lo sucedido, buscaron refugio en el suelo antes de desalojar el recinto.

El general de la Policía Nacional del Perú, Felipe Monroy, informó que las primeras indagaciones sugieren que el ataque fue perpetrado por dos individuos a bordo de una motocicleta en movimiento, desde terrenos adyacentes al lugar. En la escena se encontraron hasta 27 casquillos de bala, que el general Monroy identificó como proyectiles de pistola 9 milímetros Parabellum. Reportes médicos indicaron que César More y Wilson Ruiz, miembros de Agua Marina, atendidos en un centro sanitario, se encontraban estables y fuera de peligro mortal. Otro varón de 50 años fue atendido por una herida leve de proyectil de arma de fuego y dado de alta. La Policía reforzó la seguridad de las familias de los integrantes del grupo musical y activó un operativo especial en Lima, denominado Plan Cerco, para localizar a los responsables. A la espera de que la investigación confirme los motivos, todos los indicios apuntan a que el grupo musical habría sido blanco de las bandas criminales dedicadas a la extorsión, que han proliferado en Perú en los últimos años. Las encuestas reflejan que la delincuencia se ha convertido en una de las principales preocupaciones ciudadanas, y la extorsión a negocios y empresas, en un tema recurrente de debate público

En una acción contundente contra el narcotráfico, fuerzas especializadas de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) Chimoré llevaron a cabo la intercepción de una aeronave cargada con clorhidrato de cocaína de alta pureza. El incidente tuvo lugar en una pista de aterrizaje no autorizada, situada en la localidad de Villa Tunari, en la región del trópico cochabambino.

La operación, enmarcada dentro de la iniciativa Acción Simultánea Antinarcóticos 2025, resultó en la detención de tres individuos. Durante el procedimiento, se incautaron doce fardos que contenían paquetes de la sustancia ilícita, además de armas de fuego y un vehículo terrestre.

El suceso se desencadenó cuando la avioneta aterrizó para recoger la carga, distribuida en los doce bultos. Al intervenir los agentes, los ocupantes de la aeronave abrieron fuego, lo que provocó una respuesta inmediata por parte de las fuerzas del orden. La confrontación culminó con la neutralización del aparato, que terminó inmovilizado al costado de la pista. Simultáneamente, se frustró la huida de una camioneta que intentaba abandonar la zona.

Las autoridades han reafirmado el compromiso estatal de actuar con firmeza frente a las organizaciones criminales. Los informes preliminares sugieren que la droga tenía como destino final el territorio brasileño.

Además de la interceptación aérea, esta operación permitió desmantelar una estructura de producción que operaba en la misma área. Los bienes confiscados, incluyendo la aeronave y la sustancia controlada, serán puestos a disposición del Ministerio Público, mientras que los tres detenidos enfrentan cargos por tráfico de sustancias controladas y asociación delictuosa. Esta intervención en Villa Tunari se considera una de las más relevantes de las últimas semanas y forma parte de una estrategia nacional para desarticular las redes logísticas y de producción vinculadas al narcotráfico internacional.

En operativos adicionales realizados en el departamento de Cochabamba, específicamente en Bulo Bulo, agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) inutilizaron dos laboratorios móviles dedicados a la elaboración de pasta base de cocaína. Como resultado de estas acciones, se incineraron 360 litros de pasta base, equivalentes a 13.615 kilogramos de cocaína, y se arrestó a tres ciudadanos de nacionalidad boliviana.

Estos resultados son el producto de un trabajo planificado y coordinado, y las fuerzas antidrogas han enfatizado que no se dará tregua al narcotráfico en ninguna región del país