El Estadio Nacional de Santiago será el escenario del último compromiso de Chile en las eliminatorias sudamericanas rumbo al Mundial 2026, un encuentro que medirá fuerzas con Uruguay en un contexto de profunda dificultad para la selección local, que ya ha confirmado su ausencia en la próxima cita mundialista por tercera vez consecutiva.

Este partido estará cargado de un significado especial por el regreso del estratega argentino Marcelo Bielsa, actual timonel de la Celeste, al país austral después de catorce años. El técnico, quien fue una figura venerada por los aficionados chilenos durante su etapa al mando de La Roja entre 2007 y 2011, pisará nuevamente el césped donde cimentó las bases de una generación de futbolistas que, años más tarde, se coronaría bicampeona de América en 2015 y 2016.

La escuadra chilena afronta este desafío en una posición compleja, ubicándose en el último escalafón de la tabla con diez unidades. Su principal aspiración ahora es eludir la última plaza de la clasificación, tras una campaña marcada por diversas transiciones en la dirección técnica. Para lograrlo, necesita imperiosamente un triunfo ante la ya clasificada selección uruguaya y que Perú, novena con dos puntos más, no logre sumar en su enfrentamiento como local contra Paraguay.

El historial reciente entre ambos equipos en estas eliminatorias registra una victoria de Uruguay por 3-1 en Montevideo en septiembre de 2023, cuando Eduardo Berizzo dirigía al combinado chileno, antes de que Ricardo Gareca asumiera brevemente el cargo y, finalmente, Nicolás Córdova tomara las riendas de forma interina para este cierre de ciclo.

Precisamente, bajo la dirección de Córdova, se observa una clara apuesta por la renovación. Los referentes de la denominada Generación Dorada impulsada por Bielsa no han sido convocados, en una decisión que busca consolidar un nuevo plantel con miras al Mundial 2030. Este proceso ya tuvo su primer tropiezo el pasado jueves, con una derrota por 3-0 ante Brasil en el Maracaná, mientras que la Celeste, por su parte, consiguió una contundente victoria por idéntico marcador frente a Perú en el Estadio Centenario.

La selección uruguaya llega a Santiago con el boleto asegurado para su quinta Copa del Mundo consecutiva. Desde el campamento charrúa, se ha reconocido la dificultad del rival, a pesar de su momento, destacando la presencia de nuevos talentos que auguran un encuentro competitivo. Actualmente, los celestes ocupan la tercera posición con 27 puntos y podrían escalar al segundo lugar si logran un triunfo y Brasil, con 28 unidades, no consigue la victoria en su visita a Bolivia, que a su vez pugna con Venezuela por el séptimo puesto que otorga acceso a la repesca.

El conjunto chileno deberá gestionar varias bajas significativas. La lesión de ligamento cruzado de César Pérez se suma a las ausencias de Darío Osorio y Benjamín Kuscevic. Estas circunstancias podrían propiciar ajustes en la alineación titular por parte del cuerpo técnico. En el lado uruguayo, si bien se reportan algunas ausencias como la de Mathías Olivera por sanción, Guillermo Varela por una pubalgia, y Giorgian De Arrascaeta junto a Facundo Pellistri por decisión técnica, la buena noticia es el retorno de figuras clave como Ronald Araújo, Nahitan Nández y Darwin Núñez, quienes han cumplido sus respectivas suspensiones impuestas por CONMEBOL tras incidentes en la Copa América de junio de 2024, y se perfilan para integrar el once inicial.

Las probables formaciones anticipan a Chile con Lawrence Vigouroux; Fabián Hormazábal, Iván Román, Guillermo Maripán, Gabriel Suazo; Felipe Loyola, Rodrigo Echeverría, Luciano Cabral; Maximiliano Gutiérrez, Ben Brereton y Alexander Aravena, bajo la dirección de Nicolás Córdova. Uruguay, por su parte, alinearía a Sergio Rochet, Nahitan Nández, Ronald Araújo, Sebastián Cáceres, Joaquín Piquerez; Federico Valverde, Rodrigo Bentancur, Manuel Ugarte; Rodrigo Zalazar, Brian Rodríguez, Darwin Núñez, con Marcelo Bielsa como seleccionador. El arbitraje estará a cargo del brasileño Anderson Daronco, y el pitazo inicial se dará a las 19:30 hora boliviana

El debate sobre el futuro energético de Bolivia y el potencial de su sector hidrocarburífero se desarrolla en un contexto de opiniones divididas, donde expertos locales buscan desmitificar la complejidad de la industria y señalar la falta de inversión estratégica en exploración y producción. Sorprendentemente, este tema crucial ha permanecido en gran medida ausente de las plataformas de los principales candidatos presidenciales, Rodrigo Paz y Jorge Quiroga, quienes no lo identifican como el motor principal para la recuperación económica del país.

Una perspectiva divergente es la del ingeniero petrolero Luis Lavandez, cuya trayectoria abarca tres periodos fundamentales en la administración de los reservorios bolivianos. Con una autoridad técnica consolidada, Lavandez asegura que el país cuenta con un volumen de 3.5 trillones de pies cúbicos (TCF) de gas natural disponibles para su explotación inmediata.

La carrera de Lavandez se inició en el sector privado durante los años noventa, para luego integrarse a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en una época que describe con especial aprecio. Aquel periodo estuvo marcado por el dinamismo generado por los descubrimientos de San Alberto y San Antonio en Tarija, hallazgos que, aunque realizados por la YPFB estatal bajo la presidencia de Jaime Paz, entraron en producción años después. Estos eventos transformaron el sector, elevando la conciencia sobre su propia relevancia.

En sus inicios, el gas era comúnmente quemado para extraer líquidos, pero los nuevos yacimientos impulsaron un cambio de estrategia. Esto, a su vez, requirió una campaña para educar a la población boliviana sobre la utilidad del gas natural y disipar el temor asociado a su uso, a menudo confundido con el Gas Licuado de Petróleo (GLP) y sus riesgos. Lavandez considera este proceso de concienciación como el catalizador de los desarrollos posteriores. Durante la capitalización, la actividad se redujo drásticamente, consolidando la percepción de una oportunidad desaprovechada en el aprovechamiento del gas.

Tras la nacionalización, Lavandez continuó su labor en YPFB, especializándose en gas natural y ascendiendo a jefe nacional de Gas Natural y de Redes y Ductos. En 2015, se unió a la Empresa Boliviana de Industrialización de los Hidrocarburos (EBIH), una iniciativa que, según su análisis, nunca recibió un compromiso serio por parte de YPFB. Desde 2019, ha regresado al ámbito privado.

**El enigma de la inactividad exploratoria**

En sus análisis, Lavandez ha desacreditado gran parte de la mitología que rodea al sector hidrocarburífero boliviano, como la noción de que es una industria intrínsecamente compleja que requiere exclusivamente la participación de empresas y profesionales extranjeros. También ha desvelado la falacia de que la estructura de reparto de beneficios 82-18% ha disuadido la exploración por parte de las empresas. Subraya con convicción que los profesionales bolivianos poseen la capacidad necesaria para gestionar todas las fases de la industria, desde la exploración y extracción hasta la preparación del producto para la exportación.

A pesar de su larga trayectoria, YPFB ha visto mermar su rol central en las últimas décadas, priorizando la adquisición sobre la prospección. El decreto de nacionalización de 2006 buscaba institucionalizar a YPFB como el actor principal en toda la cadena de valor, un objetivo que, sin embargo, nunca se materializó. Tras la salida de Andrés Soliz Rada del Ministerio de Hidrocarburos, las compañías petroleras renegociaron sus contratos de servicios con la Vicepresidencia y continuaron operando con normalidad, pero sin realizar nuevas exploraciones.

Si bien Lavandez considera este comportamiento comprensible desde la óptica de las empresas privadas, dada la estructura de reparto de beneficios, le resulta inexplicable la inacción gubernamental durante un periodo prolongado. Durante la capitalización, se explotaron yacimientos previamente descubiertos o identificados por YPFB. Esta tendencia continuó, a pesar de que históricamente se esperaba el descubrimiento de un gran yacimiento cada década, una tendencia que no se ha mantenido.

Los pozos más recientes puestos en operación por YPFB corresponden a áreas exploradas en las décadas de 1980 y 1990, como Churumas o Los Monos en Tarija. Lavandez y un grupo de profesionales nacionales estiman un potencial de 3.5 TCF en el país, susceptible de ser explotado de inmediato para continuar abasteciendo a Brasil, incluso en un mercado liberalizado, así como a Argentina, y explorar proyectos con Paraguay y Perú. Afirma que el país se encuentra rezagado en el sector del litio, y que la agroindustria o la minería no generarán los recursos que puede aportar el gas, cuya explotación no es intrínsecamente difícil ni requiere inversiones desproporcionadas.

En contraste, el presidente Luis Arce ha reiterado desde agosto que su gestión sentó las bases para futuras explotaciones, asegurando que el próximo gobierno cosechará los frutos de su trabajo en el sector hidrocarburífero a partir de 2026-2027. Entre las promesas más destacadas se encuentra el campo Mayaya Centro, ubicado en la zona no tradicional de La Paz, donde las estimaciones más optimistas hablan de 6 TCF y las más conservadoras de 1 TCF. Se proyecta una posible producción de hasta 50 millones de metros cúbicos diarios con múltiples pozos, aunque otras perspectivas sugieren que estas proyecciones son excesivamente optimistas

Carmen Hinojosa, representante de las personas con discapacidad del municipio de San Lorenzo, ha manifestado su profundo descontento ante el Servicio Departamental de Gestión Social (SEDEGES). La principal preocupación radica en la disminución de los paquetes alimentarios destinados a este sector vulnerable de la población.

La representante señaló que, además de la reducción en la cantidad, los paquetes entregados se encuentran incompletos. Específicamente, hizo hincapié en la ausencia de productos esenciales como aceite, huevos y pollo, los cuales son considerados fundamentales para una dieta nutritiva.

Ante esta situación, Hinojosa advirtió sobre la posibilidad de llevar a cabo movilizaciones en contra de la Gobernación si no se ofrece una solución satisfactoria a la brevedad. Subrayó que el valor asignado por cada beneficiario, que asciende a 200 bolivianos, es insuficiente y que la mejora de esta asistencia no debería representar una carga económica significativa para la administración departamental

El Estadio Municipal de Villa Ingenio, situado en la vibrante ciudad de El Alto, se prepara para albergar un encuentro de trascendental importancia. Este martes, a partir de las 19:30, la selección nacional recibirá a Brasil en el que será su sexto compromiso como local en este reducto, donde hasta la fecha ha logrado mantener un invicto. Este partido representa la jornada final de las clasificatorias sudamericanas, un momento decisivo para las aspiraciones del combinado boliviano.

La decisión de trasladar la sede de los partidos de La Paz a El Alto coincidió con la asunción de Óscar Villegas al frente del equipo. Bajo su dirección técnica, el escenario alteño fue inaugurado en septiembre de 2024 con un contundente triunfo por cuatro a cero sobre Venezuela, un resultado que despertó un optimismo considerable entre la afición.

Un mes más tarde, en octubre, el equipo volvió a jugar en el estadio de El Alto y consiguió una victoria ajustada de uno a cero frente a Colombia. Fue un encuentro desafiante, disputado gran parte del tiempo con inferioridad numérica, y aquel triunfo marcó la última victoria de Bolivia en las clasificatorias de ese año.

En noviembre, durante la doble fecha, se le escapó una oportunidad de victoria crucial ante Paraguay. El equipo ganaba dos a uno hasta los minutos finales, pero un descuido defensivo permitió el empate a dos, un desenlace que generó desazón tanto en la hinchada como en los jugadores y el cuerpo técnico.

La racha sin victorias persistió en marzo de 2025, cuando Bolivia recibió a Uruguay en Villa Ingenio. A pesar de exhibir un buen desempeño colectivo, la selección no logró perforar la defensa rival, conformándose con un empate sin goles y sumando así otro punto por la vía del empate en condición de local.

No fue sino hasta junio que el equipo retornó a la senda de la victoria en las Eliminatorias, al imponerse dos a cero a Chile. Los goles de Miguel Terceros y Enzo Monteiro en ese partido fueron fundamentales para preservar sus aspiraciones de clasificación.

Ahora, frente a la Canarinha, la selección boliviana se encuentra ante el imperativo de conseguir la victoria para acceder a la repesca intercontinental. Con diecisiete puntos, el equipo se sitúa en la octava posición de la tabla, a una unidad de Venezuela, que actualmente ostenta la plaza de repesca. La meta es inequívoca: superar a Brasil y, simultáneamente, depender de un empate o una derrota de la Vinotinto en su propio compromiso contra Colombia

La participación de Bolivia en el certamen global de desayunos llegó a su fin este domingo, tras ser superada por Venezuela en una reñida contienda de votación popular. La competencia, organizada a través de diversas plataformas digitales como TikTok, Instagram y YouTube, culminó para la delegación boliviana en la fase de semifinales.

El evento, una iniciativa del reconocido creador de contenido español Ibai Llanos, capturó la atención de millones de usuarios en línea. Bolivia presentó una propuesta culinaria que incluía la salteña, el api y el pastel, enfrentándose a la arepa y la malta venezolanas.

Los resultados finales de la votación reflejaron una estrecha diferencia: la opción venezolana acumuló un total de 5.531.000 sufragios, mientras que la representación boliviana obtuvo 5.219.000 votos, lo que determinó su eliminación del torneo virtual.

Con este desenlace, Venezuela avanza a la gran final, donde se medirá con Perú, cuya propuesta de pan con chicharrón logró superar previamente a Chile y su marraqueta en la otra semifinal

La celebración principal de Tarija ha cimentado su arraigo entre las nuevas generaciones, atrayendo anualmente a cientos de nuevos devotos que se suman a una tradición reconocida además como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La festividad ha iniciado su fase más intensa. El pasado domingo marcó el inicio de la primera procesión de los danzarines conocidos como chunchos, acompañando al santo San Roque por las calles. Este evento se replicará durante el lunes y martes, y nuevamente el próximo domingo, lunes y martes, culminando con el tradicional Encierro.

Las condiciones meteorológicas favorables propiciaron un desarrollo espléndido de la procesión inaugural. Los promesantes chunchos comenzaron su compromiso ataviados según la usanza ancestral; muchos exhibían atuendos recién estrenados, mientras otros lucían nuevos pollerines, capas o turbantes. Un palpable entusiasmo impregnaba el ambiente urbano, aunque no faltaron las habituales incidencias menores y las recurrentes discusiones entre los asistentes acerca de la ejecución adecuada de las danzas, elementos ya característicos de la festividad.

Los chunchos constituyen el eje central de esta manifestación cultural, y la tradición muestra un vigoroso afianzamiento. Aunque no existen cifras oficiales, se estima que más de la mitad de los aproximadamente seis mil participantes que llenaron las calles pertenecen a la cohorte demográfica menor de veinticinco años, lo que subraya la fuerte conexión intergeneracional.

El reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO ha conferido un realce significativo a los diversos componentes de la fiesta, incluyendo las procesiones. Este estatus ha sido fundamental para garantizar la continuidad generacional de los tamborilleros, quenilleros y cañeros, y se observa un incremento en la participación de las alféreces.

Este año, se ha puesto un énfasis particular en la observancia de las costumbres ancestrales, con la intervención de supervisores designados por el Comité Organizador. Estos ofrecen directrices a los promesantes y monitorean tanto la ejecución de los bailes como el comportamiento general durante el recorrido, con el fin de preservar la armonía y la esencia de la celebración. La vitalidad de la Fiesta Grande de San Roque reside intrínsecamente en la vasta y ferviente participación popular que la define y asegura su perdurabilidad

La situación en The Strongest ha alcanzado un punto crítico, con el plantel de jugadores anunciando su decisión de no reanudar los entrenamientos este miércoles. Esta medida responde al incumplimiento por parte del presidente del club, Daniel Terrazas, de su compromiso de abonar al menos un mes de sueldo antes del viernes 29 de agosto.

Esta escalada de tensiones no es un fenómeno reciente. El descontento se remonta al domingo 24 de agosto, cuando, un día después de imponerse 2-1 a GV San José en la decimoctava jornada de la Liga de la División Profesional, el equipo había iniciado un paro indefinido en protesta por los atrasos salariales. Pese a que el martes 26 se suspendió temporalmente la huelga para permitir la participación en un encuentro copero de gran relevancia, en aquella ocasión, Terrazas reiteró su compromiso de saldar las deudas en el transcurso de la semana, una promesa que, lamentablemente, no se materializó.

A pesar de la solicitud de retomar las sesiones de entrenamiento este miércoles por la tarde, la determinación del grupo es no presentarse. Existe una profunda desconfianza en la capacidad de la directiva para cumplir, especialmente al observar que un pequeño grupo de jugadores con cuatro meses de atraso sigue sin recibir sus haberes, lo que genera escepticismo sobre el pago a la mayoría que acumula tres meses de deuda.

La frustración del plantel se intensifica, no solo por los prolongados atrasos salariales que en algunos casos superan los tres o cuatro meses, sino también por lo que perciben como una serie de promesas incumplidas por parte del presidente, quien, según señalan, ha mantenido una notable ausencia en este periodo crítico.

Mientras tanto, el conjunto aurinegro, actual líder del torneo con 43 unidades, enfrenta el riesgo de comprometer seriamente su desempeño en la liga si no se alcanza una pronta resolución antes de su próximo compromiso contra Aurora, programado para el domingo 14 de septiembre. Always Ready se mantiene como su principal perseguidor con 40 puntos, en tanto que Bolívar y Blooming comparten la tercera posición con 34 unidades cada uno

El Gran Premio de Italia, la decimosexta prueba del calendario del Mundial de Fórmula Uno, concluyó en el circuito de Monza con una dominante victoria del neerlandés Max Verstappen. El cuádruple campeón del mundo, al volante de su Red Bull, logró su sexagésima quinta victoria en la máxima categoría del automovilismo, siendo esta su tercera conquista de la temporada.

La segunda posición en la pista del Parque Real lombardo fue para el inglés Lando Norris, seguido de cerca por su compañero de equipo en McLaren, el australiano Oscar Piastri, quien completó el podio en tercer lugar y mantiene el liderato en la clasificación general del Mundial.

El monegasco Charles Leclerc, de Ferrari, se ubicó en la cuarta posición, justo por delante del inglés George Russell de Mercedes, quien finalizó quinto. El otro monoplaza de la escudería local, pilotado por el séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton, cruzó la meta en la sexta posición. El tailandés Alex Albon, compañero de equipo de Carlos Sainz, protagonizó una notable remontada de siete puestos para asegurar la séptima plaza.

La jornada no fue favorable para los pilotos españoles. Fernando Alonso, de Aston Martin, se vio forzado a retirarse de la carrera debido a una avería en la suspensión delantera de su AMR25. Por su parte, Carlos Sainz, al volante de su Williams, finalizó en la undécima posición. El argentino Franco Colapinto, de Alpine, concluyó la prueba en la decimoséptima posición.

La competición también destacó por el desempeño de varios debutantes. El brasileño Gabriel Bortoleto, de Kick Sauber, consolidó un fin de semana sobresaliente al terminar octavo, mientras que el italiano Andrea Kimi Antonelli, de Mercedes, se aseguró la novena plaza. El francés Isack Hadjar, de RB, quien recientemente había logrado su primer podio en Zandvoort, realizó una impresionante remontada de nueve puestos para capturar el último punto en juego, finalizando décimo.

Tras esta carrera, Oscar Piastri encabeza el Mundial de pilotos con 324 puntos, aventajando en 31 unidades a Lando Norris y en 94 a Max Verstappen.

La próxima cita del campeonato será el Gran Premio de Azerbaiyán, que se disputará el 21 de septiembre en el circuito urbano de Bakú

Con la mira puesta en el desafío que representa el encuentro ante Bolivia en El Alto, el seleccionador brasileño, Carlo Ancelotti, ha delineado una estrategia con significativas variaciones en su once inicial. El técnico italiano ha estado evaluando distintas configuraciones tácticas, buscando dar minutos a futbolistas que han tenido menor participación en los compromisos recientes.

Estos ajustes, observados durante la reciente sesión de entrenamiento dominical en la Granja Comary, el renombrado centro de alto rendimiento de la Confederación Brasileña de Fútbol en Teresópolis, sugieren una intención de refrescar el equipo. Durante la práctica, parcialmente accesible a los medios, se observaron cambios en la formación defensiva, con una posible dupla central compuesta por Fabrício Bruno y Alex, flanqueados por Caio Henrique y Vitinho en los laterales.

En el mediocampo, la ausencia de Casemiro por acumulación de tarjetas podría ser cubierta por Andrey Santos, quien formaría pareja con Lucas Paquetá, en lugar de Bruno Guimarães. A pesar de estas modificaciones en la parte trasera y central del campo, el esquema ofensivo mantendría su potencia con cuatro atacantes: Richarlison como referente en punta, respaldado por Estêvão, Gabriel Martinelli y Raphinha. Estos tres últimos tuvieron una participación destacada en la victoria 3-0 sobre Chile la semana pasada en el Maracaná.

La delegación brasileña tiene previsto su arribo al aeropuerto Internacional Viru Viru de Santa Cruz este lunes a las 18:55, para luego trasladarse a la sede del encuentro que se disputará el próximo martes.

Este partido se enmarca en las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial 2026. El combinado verdeamarelo, con 28 puntos, ocupa actualmente la segunda posición de la tabla, diez unidades por debajo de la ya clasificada Argentina. Junto a la Albiceleste y el cinco veces campeón mundial, Uruguay, Ecuador, Colombia y Paraguay también han asegurado matemáticamente su presencia en la próxima cita mundialista que se celebrará en México, Canadá y Estados Unidos. La única incógnita que resta por despejar es el equipo que accederá a la repesca, una plaza que actualmente ostenta Venezuela, con Bolivia pisándole los talones a solo un punto de distancia, lo que añade un componente de urgencia al objetivo de la Verde de alcanzar esa posición

Con la ambición de asegurar su presencia en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo 2026, el esquiador paceño Paolo Vargas se embarca en una fase crucial de su ciclo competitivo. Desde este martes y hasta el 13 de septiembre, Vargas participará en el Campeonato Sudamericano de Ski Cross Country, que tiene lugar en Corralco, Chile. Este evento representa una oportunidad vital para acumular los puntos necesarios en su camino hacia la clasificación olímpica.

Desde 2022, el atleta boliviano ha sido un participante activo en el ciclo olímpico, compitiendo en diversas pruebas avaladas por la Federación Internacional de Esquí en países como Noruega, Argentina, Brasil, Chile e Italia. Su actual incursión en el país trasandino marca el inicio de la segunda etapa de estas competiciones internacionales. La Federación Boliviana de Ski y Andinismo respalda plenamente su esfuerzo por convertirse en el primer deportista nacido en Bolivia en clasificar para el esquí cross country en unos Juegos Olímpicos.

El compromiso del esquiador con su objetivo es inquebrantable, impulsado por el deseo de alcanzar este sueño personal y, al mismo tiempo, representar dignamente a Bolivia en la élite del deporte invernal. Su dedicación es total en cada competencia, motivado por el orgullo de llevar los colores nacionales.

Vargas ya se encuentra en la sede del evento en Chile, donde afrontará dos modalidades: Sprint de 1.3 kilómetros y Fondo de 10 kilómetros, ambas en estilo libre. Su primera prueba está programada para el miércoles, con la distancia de 10 kilómetros, seguida por la ronda clasificatoria de 1.3 kilómetros el jueves. Se estima una participación de entre treinta y cuarenta competidores, aunque las listas definitivas aún están por confirmarse.

Para llegar en óptimas condiciones a este Sudamericano, el atleta ha llevado a cabo una preparación exhaustiva en territorio boliviano. Sus entrenamientos incluyeron sesiones de roller skiing en la comunidad de Peñas, así como trabajo cardiovascular, de sprint y velocidad en la Plaza Villarroel de La Paz, complementado con rutinas de gimnasio. Su última aparición competitiva fue en el Campeonato Mundial de Sky Cross Country Junior y Sub-23, celebrado en Bérgamo, Italia, el pasado mes de febrero.

El calendario de Vargas tras su paso por Chile es igualmente exigente. Tiene previsto viajar a Sao Carlos, Brasil, para competir en roller skiing, antes de regresar a Chile y, finalmente, culminar su temporada con una serie de carreras en Europa.

La meta definitiva es asegurar un cupo en la próxima cita olímpica, que se desarrollará en Milán-Cortina d’Ampezzo del 6 al 22 de febrero de 2026. Cabe destacar que Bolivia ya cuenta con un clasificado para este evento multideportivo: el finlandés-boliviano Timo Grönlund, quien obtuvo su pase en marzo de este año en la prueba de 10 kilómetros de esquí cross country