TT Ads

La percepción pública de los líderes sudamericanos muestra contrastes significativos, con algunos mandatarios enfrentando un alto nivel de desaprobación mientras otros gozan de un considerable respaldo. La valoración de la gestión presidencial en la región durante el mes de julio revela tendencias diversas en un panorama político y económico complejo.

El presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, se sitúa entre los mandatarios con la imagen más desfavorable en Sudamérica. Su nivel de desaprobación alcanza el 78.3%, mientras que su favorabilidad en julio fue del 19.5%, lo que representa un descenso respecto al 21.2% registrado el mes anterior. Este declive se produce en un período marcado por desafíos económicos internos y la proximidad de elecciones presidenciales programadas para el 17 de agosto, donde las proyecciones no han sido favorables para el candidato del partido gobernante.

De manera similar, la presidenta de Perú, Dina Boluarte, también se encuentra entre los líderes con la percepción pública más baja. Su imagen negativa asciende al 78%, en contraste con un 18.2% de valoración positiva, cifra que ha disminuido desde el 22.3% de aprobación que ostentaba en junio.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, experimentó un aumento en su imagen negativa durante julio, llegando al 67.8%. Su aprobación se ubicó en 28.1%, una ligera baja comparada con el 29.5% de junio. Este incremento en la percepción desfavorable ocurre en un contexto donde su administración ha calificado los recientes comicios presidenciales de 2024 como un triunfo heroico, a pesar de que la legitimidad de dichas elecciones ha sido cuestionada por varias naciones extranjeras y por la principal coalición opositora.

En el extremo opuesto, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, se posiciona como el líder mejor valorado de la región. Su imagen positiva alcanzó el 50.3% en julio, un incremento desde el 47.2% del mes anterior, consolidando su respaldo desde que asumió la presidencia en marzo de este año. No obstante, su nivel de desaprobación también mostró un ligero aumento, pasando del 46.7% en junio al 47.3% en julio.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se ubica en la segunda posición en cuanto a favorabilidad. En julio, su aprobación ascendió al 49.8%, superando el 46.3% de junio, mientras que su nivel de rechazo se situó en 47.1%.

En una posición intermedia, el mandatario chileno Gabriel Boric ha mostrado una mejora en su nivel de aprobación, alcanzando el 45.7% en julio, frente al 43.1% de junio. Su imagen negativa se mantiene en 43.1%.

Por su parte, el jefe de Estado de Colombia, Gustavo Petro, también registró un aumento en su aprobación en julio, llegando al 38.8% desde el 37.8% de junio, aunque aún enfrenta un rechazo del 57.2%.

Finalmente, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, observó un descenso en su margen de favorabilidad, que se ubicó en 38.4% en julio, en comparación con el 42.2% de junio. Su nivel de percepción negativa alcanzó el 56.8%

TT Ads

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *