La defensa del exministro de Gobierno Arturo Murillo desmintió categóricamente las versiones que lo presentan como una figura influyente dentro del penal de San Pedro, donde también se encuentra recluido el expresidente Luis Arce, aunque en áreas separadas del centro penitenciario. Ambos cumplen detención preventiva vinculada a investigaciones por corrupción.
El abogado Waldo Machicao Castillo afirmó que es falso que Murillo tenga algún alias o ejerza poder dentro del penal. Por el contrario, señaló que su defendido está expuesto a riesgos, debido a que durante su gestión como ministro de Gobierno participó en la detención de varias personas que actualmente se encuentran en la misma prisión.
Machicao reveló que, pocos días después de su ingreso, Murillo fue víctima de una agresión física por parte de al menos diez internos mientras realizaba un trámite en el patio de una sección del penal. La intervención de la policía evitó que el ataque se agravara, aunque en el forcejeo perdió sus lentes.
Estas precisiones surgen luego de un reportaje que abordó la estadía inicial de Arce en prisión, donde se mencionaban ciertas relaciones y dinámicas en el penal. La información del reportaje se basó en testimonios de internos, abogados y fuentes oficiales del Régimen Penitenciario.
En cuanto a la supuesta disponibilidad de dinero o respaldo económico dentro del penal, la defensa negó rotundamente estas afirmaciones. Machicao indicó que Murillo no dispone de recursos ni poder económico en prisión y que incluso carece de fondos para cubrir gastos elementales relacionados con sus procesos legales, muchos de los cuales, según su abogado, están fundamentados en información errónea.
El defensor recordó que Murillo fue expulsado de Estados Unidos en 2025 tras cumplir una condena por lavado de dinero, vinculada a la compra sobrevalorada de gases lacrimógenos durante su administración. Actualmente, en Bolivia enfrenta al menos cuatro procesos judiciales relacionados con adquisiciones irregulares de material antidisturbios y servicios, lo que llevó a la Fiscalía a incautar 820.000 dólares de una empresa privada. En Estados Unidos, se estableció un perjuicio económico de seis millones de dólares en estos casos.
Machicao explicó que, debido a su edad y condición de detenido preventivo, Murillo no puede realizar actividades económicas y subsiste con el apoyo limitado de sus familiares. Asimismo, descartó cualquier conflicto con el expresidente Arce u otras exautoridades recluidas en San Pedro.
Respecto a las condiciones de reclusión, el abogado detalló que Murillo ocupa una celda de menos de tres metros cuadrados, situada debajo de las gradas que conducen a la oficina de la Gobernación del penal, en una zona de tránsito entre varias secciones. Denunció que las condiciones son precarias, con un ambiente húmedo, servicios higiénicos insuficientes y carencia de comodidades adecuadas para una persona de su edad, calificando la situación como “infrahumana”.
Finalmente, se confirmó que la celda ocupada por Murillo fue anteriormente utilizada por el exdirector de la Fuerza Antidrogas Maximiliano Dávila, quien fue extraditado a Estados Unidos y condenado por conspiración relacionada con tráfico de drogas y armas


