Entre 2014 y 2024, el departamento de Santa Cruz registró la comercialización de aproximadamente 96.136 toneladas métricas de hoja de coca, principalmente procedente de los Yungas de La Paz. Durante este periodo, el movimiento comercial generado alcanzó un valor cercano a los 922 millones de dólares, según el Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca 2024 elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
El análisis histórico revela que en 2014 se comercializaron 7.628 toneladas de hoja de coca en Santa Cruz, cifra que fue aumentando de manera constante hasta alcanzar las 10.884 toneladas en 2025. Para 2024, el precio promedio nacional ponderado por kilogramo de hoja de coca, considerando los mercados legales en La Paz y Sacaba, fue de 9,6 dólares, lo que representa un incremento del 8% respecto a 2023. Estos datos permitieron estimar el valor total generado por la comercialización en Santa Cruz durante la última década.
A nivel nacional, entre 2014 y 2025, Bolivia comercializó un total de 235.041 toneladas de hoja de coca, con un valor aproximado de 2.256 millones de dólares. De este volumen, Santa Cruz concentró la mayor parte, seguida por departamentos como Tarija, Cochabamba, Potosí, Oruro, Beni, Chuquisaca, La Paz y Pando. La Ley General de la Hoja de Coca N° 906 establece que los únicos mercados legales para la venta de esta hoja son la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) en Villa Fátima, La Paz, y el mercado de Sacaba, en Cochabamba.
El informe de la UNODC correspondiente a 2024 indica que la superficie cultivada de coca en Bolivia alcanzó las 34.000 hectáreas, lo que representa un aumento del 10% respecto al año anterior. De estas áreas, el 57% se ubicó en los Yungas, el 42% en el Trópico de Cochabamba y el 1% en el Norte de La Paz. La producción potencial de hoja de coca seca al sol se estimó en 72.887 toneladas para 2024, con un valor aproximado de 618 millones de dólares, según datos oficiales y factores de rendimiento de 2020.
En cuanto a la comercialización en los mercados autorizados, el 74% de la producción potencial de los Yungas y el Norte de La Paz se vendió en el mercado de La Paz, mientras que en Sacaba solo se comercializó el 8,5% de la producción potencial del Trópico de Cochabamba. En conjunto, ambos mercados legales comercializaron apenas el 41% del volumen total de producción potencial de hoja de coca en Bolivia durante 2024, dejando un 59% destinado al mercado ilegal vinculado al narcotráfico.
El informe también destaca incrementos en la comercialización de hoja de coca en todos los departamentos, con Cochabamba liderando con un aumento del 44%, seguido por Beni (30%), Tarija (19%) y Santa Cruz (17%). Los otros departamentos también reportaron incrementos, siendo Oruro el que presentó el menor crecimiento con un 5%, todos en comparación con 2023.
En cuanto a las formas de consumo, se observa una variación regional significativa. En el occidente del país, el consumo tradicional conocido como “acullico” consiste en masticar la hoja de coca seca junto con una mezcla llamada “lejía”, elaborada con cenizas de quinua y papa hervida para extraer el jugo estimulante. En contraste, en el oriente se utiliza el término “boleo” y se han introducido nuevos saborizantes y presentaciones. En mercados populares de Cochabamba y Santa Cruz se comercializa la hoja machucada en bolsas plásticas, a la que se le añaden sabores que van desde frutas hasta yerbas como la menta.
Respecto al vínculo con el narcotráfico, el informe señala que en el Trópico de Cochabamba se produjeron 37.215 toneladas métricas de hoja de coca en 2024, de las cuales el 91,5% fue destinada al mercado ilegal. Esta región cultivó 14.275 hectáreas, cifra que duplica el límite permitido por la Ley 906, evidenciando un importante desafío para el control y regulación de la producción y comercialización de esta hoja en Bolivia


