La aceptación del Premio Nobel de la Paz por parte de la opositora venezolana María Corina Machado habría provocado la pérdida del respaldo del expresidente estadounidense Donald Trump, quien aspiraba a liderar una transición política en Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro, según revelan fuentes cercanas a la Casa Blanca. Aunque Machado expresó su agradecimiento a Trump por el galardón, su decisión de no rechazarlo fue considerada un error grave por el exmandatario, lo que habría influido en su retiro del apoyo.
Fuentes anónimas indicaron que si Machado hubiera declinado el premio argumentando que correspondía a Trump, podría haber alcanzado la presidencia de Venezuela. Sin embargo, durante una conferencia de prensa en la que Trump presentó detalles sobre la operación que culminó con la captura de Maduro y su traslado a Nueva York, el expresidente manifestó que sería complicado para Machado asumir el liderazgo nacional debido a la falta de respaldo y reconocimiento dentro del país.
Este posicionamiento sorprendió a colaboradores cercanos a Machado, quienes señalaron que la dirigente opositora salió de Venezuela de manera clandestina tras meses en la clandestinidad. Por otro lado, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reafirmó la postura de Washington de no considerar a Machado como figura principal en el proceso político venezolano, y en su lugar, mostró disposición para trabajar con la vicepresidenta y presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Rubio destacó que, aunque reconoce la valía de Machado, la realidad actual implica que gran parte de la oposición no está presente en Venezuela, por lo que se deben atender asuntos urgentes con actores disponibles en el país. No obstante, Trump advirtió a Rodríguez que, de no alinearse con sus intereses, podría enfrentar consecuencias más severas que las de Maduro, y reiteró que Estados Unidos está preparado para una segunda fase de acciones más intensas que las empleadas para capturar al exmandatario y su esposa.
Asimismo, el secretario de Estado aclaró que Estados Unidos dirigirá el rumbo político de Venezuela en el futuro próximo, aunque negó la presencia de tropas estadounidenses en territorio venezolano. En cuanto a la coordinación de la transición, mientras Rubio fue inicialmente señalado para liderar la gestión, fuentes indican que la Casa Blanca estaría considerando a Stephen Miller, subjefe de Gabinete, para asumir un rol preponderante en este proceso


