El comandante de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, anunció que la institución está eliminando cualquier mecanismo que pudiera coaccionar a los policías a incurrir en conductas irregulares. Durante una ceremonia de imposición de grados, enfatizó que las acciones de cada miembro serán ahora responsabilidad individual, sin presiones externas que los obliguen a actuar de manera indebida.
Sokol explicó que la policía se encuentra en un proceso de desestructuración de sistemas internos que anteriormente generaban perjuicios a la institución. Destacó que las nuevas generaciones de policías tienen el reto de mantener este rumbo, promoviendo el orgullo y la dignidad dentro del cuerpo policial.
El comandante también reconoció que existen efectivos que, por intereses personales, descuidan sus funciones, pero subrayó que la policía debe demostrar a la ciudadanía el cumplimiento de su misión constitucional. Asimismo, invitó a la reflexión sobre el legado que se dejará a las futuras generaciones, resaltando la importancia de asumir una responsabilidad colectiva para construir un mejor país y una institución más sólida


