El próximo 22 de diciembre se cerrará el plazo para la inscripción de candidaturas en las elecciones subnacionales, un proceso que ya ha dejado entrever las estrategias de los principales actores políticos. La Alcaldía de Cercado se posiciona como el cargo más codiciado en la contienda.
En este escenario, dos figuras destacan como principales contendientes. Por un lado, Adrián Oliva, exgobernador que gobernó entre 2015 y 2021 y que busca recuperar su influencia tras los efectos de la crisis económica provocada por la caída del precio del petróleo en 2016. Por otro, Johnny Torres, actual alcalde que ha gestionado el municipio con estabilidad y ha logrado resolver deudas históricas en un contexto de recursos limitados.
Oliva aspira a la Gobernación respaldado por una alianza que incluye a la Unidad Nacional, encabezada a nivel nacional por Samuel Doria Medina, además de otras fuerzas como Primero la Gente y el MIR Nueva Mayoría, este último recientemente rehabilitado judicialmente, lo que le permite participar en coaliciones pese a ciertas irregularidades en los requisitos electorales. También forma parte de este bloque el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), que ha apoyado a Oliva en los últimos años.
En contraste, Johnny Torres lidera una alianza denominada “Primero Tarija”, optando por mantener cierta independencia respecto al bloque de Oliva. Su estrategia se basa en aprovechar su gestión municipal y abrir espacios para alianzas que fortalezcan su proyecto de ciudad, evitando vincularse estrechamente con fuerzas nacionales cuya estabilidad económica es incierta.
Una tercera figura que ha generado expectativas es Luciana Campero, joven diputada que tras quedar fuera de la contienda nacional por una decisión del Tribunal Supremo Electoral, se ha volcado a la política municipal con un enfoque renovador. Aunque ha tenido dificultades para consolidar su propia sigla, sus números en encuestas le otorgan un respaldo significativo, especialmente entre sectores jóvenes. Campero mantiene vínculos con el bloque Patria, aunque su discurso crítico podría verse limitado por la necesidad de protegerse con apoyo oficialista. Además, explora una alianza con Camino Democrático al Cambio (CDC), movimiento que defiende la autonomía y busca consolidarse de manera independiente, aunque enfrenta incertidumbres debido a la posible salida de su principal referente, Mario Cossío.
Otros actores relevantes incluyen al vicepresidente Edmand Lara, quien ha decidido participar en solitario y habría alcanzado un acuerdo con Nueva Generación Patriótica a nivel nacional. Lara busca fortalecer su posición a través de una buena performance electoral subnacional. Por otro lado, el Movimiento Al Socialismo (MAS) se encuentra fragmentado en varias agrupaciones, entre las cuales destacan MTS, Morena y la sigla oficial del MAS, mientras que Evo Pueblo, alineado con el evismo puro, no ha logrado obtener el respaldo necesario para competir.
En el ámbito local, figuras como Óscar Montes, líder de UNIR y con una trayectoria de más de 15 años como alcalde y cinco como gobernador, han optado por no postularse a cargos principales, aunque su agrupación seguirá participando en la contienda municipal. Camino Democrático al Cambio también mantiene su postura independiente, reflejando tensiones con la gestión de Oliva.
En definitiva, aunque la disputa por la Alcaldía de Cercado concentra la atención, la Gobernación presenta un panorama con menos candidaturas definidas. La política departamental se encuentra en un momento de alianzas complejas y estrategias cambiantes, donde la suma de fuerzas no siempre es lineal ni predecible. La confirmación oficial de candidatos se conocerá el próximo 22 de diciembre, marcando un hito clave antes del inicio formal de la campaña electoral


