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Sebastián Enrique Marset Cabrera, narcotraficante uruguayo considerado uno de los más buscados en la región, reveló que estuvo cerca de entregarse a la justicia paraguaya, pero desistió debido a la ausencia de garantías judiciales y preocupaciones por la seguridad de su familia.

Desde su escondite, Marset aseguró que Paraguay es el único país que ha solicitado formalmente su captura internacional, aunque existen investigaciones abiertas en otros países, incluyendo Bolivia. Expresó su disposición inicial a enfrentar la justicia, pero señaló que la falta de garantías y la persecución hacia personas inocentes vinculadas a él, como su expareja y madre de sus hijos, fueron factores decisivos para no entregarse. Su expareja, Yanina García Troche, se encuentra procesada en el marco del operativo Ultranza Py, una de las mayores acciones contra el narcotráfico en Paraguay.

El fugitivo cuestionó la solidez de las pruebas presentadas en su contra, indicando que la Fiscalía paraguaya no ha incautado droga, bienes o propiedades vinculadas a él. “Me acusan de ser el narcotraficante más grande del país, pero no tienen ni un kilo de droga confiscado”, afirmó. Además, denunció que su expareja permanece detenida sin pruebas suficientes y con prórrogas constantes de su detención preventiva, lo que ha afectado su salud, según Marset, quien también manifestó sospechas sobre posibles malos tratos en prisión.

El abogado defensor, Santiago Moratori, confirmó que sostuvo una reunión con el fiscal general de Paraguay, Emiliano Rolón, para evaluar una posible entrega voluntaria de Marset. Sin embargo, la negociación no prosperó debido a la falta de garantías básicas de legalidad y debido proceso, especialmente para los familiares imputados. Moratori aclaró que no se solicitaron privilegios, sino condiciones mínimas para evitar la criminalización por vínculos familiares, y sostuvo que las acusaciones contra la familia carecen de pruebas.

Durante la entrevista, Marset calificó el proceso Ultranza Py como “mediático” y aseguró que, a pesar de los años de investigación, no existen evidencias contundentes que justifiquen las imputaciones en su contra. Asimismo, negó tener órdenes de captura en países europeos y afirmó que solo Paraguay ha emitido una notificación internacional, aunque esta versión difiere de informes oficiales que lo vinculan con redes criminales transnacionales dedicadas al narcotráfico y lavado de dinero en la región.

Las autoridades paraguayas no se han pronunciado respecto a estas declaraciones. El proceso Ultranza Py continúa en curso, con decenas de imputados entre empresarios, políticos y presuntos operadores logísticos, mientras Marset permanece prófugo desde 2022, tras evadir a la Policía boliviana en un operativo realizado en la ciudad de Santa Cruz

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