El pasado viernes se convirtió en una jornada memorable para la comunidad azulgrana, marcando el retorno del FC Barcelona a su emblemático feudo, el Spotify Camp Nou. A las once de la mañana, el equipo de fútbol profesional llevó a cabo una sesión de entrenamiento a puertas abiertas, congregando a una multitud de 23.000 entusiastas seguidores. Los futbolistas, bajo la dirección de Hansi Flick, tuvieron la oportunidad de experimentar la renovada atmósfera del coliseo y sentir de cerca el fervor de una hinchada apasionada.
La multitud, que había comenzado a congregarse desde las nueve y media de la mañana con la apertura de las puertas, desbordó entusiasmo al ver a sus ídolos pisar nuevamente el césped del estadio, que, aunque remodelado, conserva su esencia distintiva. El rugido de la grada se elevó en una ovación atronadora cuando los jugadores saltaron al terreno de juego, volcándose en apoyo, con una particular efusividad dirigida hacia la joven promesa, Lamine Yamal.
Esta ocasión resultó igualmente trascendental para el conjunto. Fue una experiencia inédita para muchos componentes de la plantilla, incluyendo al propio técnico, Hansi Flick, quienes aún no habían tenido el privilegio de pisar el césped sagrado del Camp Nou. Algunos elementos del plantel, como Szczesny o Rashford, habían pisado el terreno de juego con anterioridad, pero únicamente en calidad de adversarios. Para otros, incluyendo talentos emergentes de la cantera y el equipo filial como Casadó, Olmo, Fermín, Gerard Martín, Bernal, Cubarsí, Dro, Joan Garcia y Bardghji, esta jornada marcó su debut absoluto en el emblemático campo


