La fase final de la administración del presidente Luis Arce se caracteriza por el cierre de ciclos para numerosos miembros de su gabinete. Diecisiete ministros han comenzado a utilizar sus plataformas digitales personales para comunicar sus despedidas de la función pública y reflexionar sobre el período de su gestión.
El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, fue uno de los primeros en manifestar su gratitud a través de sus redes sociales. En su mensaje, destacó la ausencia de víctimas fatales en los conflictos donde su cartera colaboró en el restablecimiento del orden público, aseverando que no se registraron bajas o decesos. No obstante, informes previos señalaron el fallecimiento de cuatro agentes policiales en la localidad de Llallagua. Novillo extendió su reconocimiento al personal de su ministerio, a los mandos militares y a la totalidad de las Fuerzas Armadas por su apoyo y orientación en la toma de decisiones. Asimismo, atribuyó la preservación de vidas a la protección divina y telúrica.
La trayectoria de Novillo se remonta a los inicios del gobierno del expresidente Evo Morales, con quien compartió su ingreso al parlamento. Fue el primer presidente de la Cámara de Diputados en 2006, cargo que mantuvo durante toda esa legislatura. Su permanencia al frente del Ministerio de Defensa a lo largo de los cinco años de la gestión de Luis Arce marcó un punto de inflexión en su relación con Morales, quien públicamente cuestionó su lealtad al alinearse con la facción arcista, lo que generó un notorio distanciamiento.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, aprovechó su despedida para presentar un balance de las inversiones realizadas durante el último quinquenio. En este contexto, Montaño también abordó la reciente expulsión del presidente Luis Arce del Movimiento al Socialismo (MAS), manifestando su desacuerdo. Cuestionó la autoridad de Grover García como líder del partido, sugiriendo que sus acciones han comprometido seriamente la estructura y cohesión de la organización política. El ministro enfatizó que la dirección actual, al generar divisiones en lugar de fortalecer la militancia, está debilitando gravemente al MAS-IPSP.
Finalmente, la ministra de Justicia, Jessica Saravia, optó por conmemorar su paso por la cartera con la publicación de una memoria institucional que abarca los cinco años de gestión. Es relevante señalar que la ministra Saravia asumió su cargo el 16 de junio del presente año, lo que significa que su permanencia en el puesto no supera los cuatro meses. El documento que ha difundido recopila la normativa impulsada por sus predecesores, entre ellos Iván Lima y César Siles. Este último se encuentra actualmente bajo detención y proceso judicial, acusado de haber orquestado la destitución de Fanny Coaquira, una magistrada electa del Tribunal Constitucional


