Mientras se aproxima a un hito de mil goles en su trayectoria profesional, el delantero portugués ha manifestado que este logro numérico no ocupa su pensamiento principal. Ha declarado que su perspectiva sobre la Copa del Mundo podría resultar inesperada, afirmando que no constituye un sueño personal para él.
El futbolista explicó que la conquista de un Mundial no redefiniría su legado en la historia del deporte. Cuestionó la equidad de que su carrera, a los cuarenta años, se vea determinada por el resultado de un torneo de apenas seis o siete encuentros. A pesar de esta reflexión, aseguró que tanto él como sus compañeros se esforzarán al máximo para que Portugal consiga este título por primera vez.
En un análisis comparativo, el jugador recordó haber ganado tres títulos importantes para su nación. Hizo referencia a las dos Copas del Mundo obtenidas por Argentina antes de la era de Lionel Messi y señaló que la victoria de Brasil en un Mundial no sorprendería a nadie, dado su historial. Sin embargo, sugirió que un triunfo de la selección lusa en la competición global representaría una sorpresa mayúscula para el mundo.
El deportista expresó su convicción de haber cimentado su lugar entre los futbolistas más destacados de todos los tiempos. No obstante, indicó que la preocupación por ser considerado el mejor de la historia ya no es una prioridad para él.
En otro orden de ideas, el delantero hizo referencia a diversas personalidades. Recordó a David Beckham, a quien describió como una figura de influencia paterna en su desarrollo futbolístico. También manifestó su deseo de conocer al expresidente estadounidense Donald Trump, con la intención de mantener una conversación significativa y compartir un elemento en común, sin ofrecer detalles sobre este último punto.
Finalmente, el jugador compartió su percepción de ser más reconocido a nivel global que el propio Trump, llegando a afirmar que no existe en el mundo una persona más célebre que él. Concluyó estas reflexiones expresando una aversión a la fama y un deseo de no ser tan universalmente reconocido


