La próxima administración, liderada por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), ha delineado un enfoque de estricta austeridad para la ceremonia de transmisión de mando presidencial. Simultáneamente, los legisladores electos del partido ya se encuentran en preparativos para la crucial selección de las directivas de la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados.
El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, del PDC, asumirá su mandato para el periodo 2025-2030, con la posesión de la nueva autoridad programada para el 8 de noviembre. Desde el seno del PDC se ha comunicado que, siguiendo las directrices del Decreto Supremo N⁰ 5475 sobre la Transición de Mando Presidencial, este acto protocolario y ceremonial se caracterizará por un elevado nivel de contención del gasto.
Armando Torrico, portavoz oficial del presidente electo en Cochabamba, confirmó la conformación de las comisiones pertinentes en la ciudad de La Paz. Explicó que, durante la fase de transición, se llevará a cabo una exhaustiva revisión de la documentación y los registros de los distintos ministerios y carteras de Estado. Torrico describió la situación financiera del Estado como quebrada.
Ante la ausencia de recursos para el pago de sueldos y salarios, se proyecta una significativa reducción del gasto público, con el objetivo de consolidar el número de ministerios a un máximo de diez. Esta optimización implicará la fusión de diversas direcciones estatales, buscando generar capacidad de ahorro mediante una gestión eficiente. Sobre la transmisión de mando, el portavoz detalló que una comisión específica se encarga de la emisión de las invitaciones correspondientes.
En cuanto a la labor de las comisiones en las distintas carteras de Estado, el propósito primordial es cuantificar el monto total del déficit económico actual, lo que permitirá establecer proyecciones realistas para el futuro. El nuevo gobierno anticipa un proceso de transición y reconstrucción estatal armonioso, gracias al respaldo de las fuerzas políticas que, con sus bancadas, garantizarán la gobernabilidad. Se prevé una transición hacia un modelo económico capitalista, distanciándose de lo que se ha calificado como un socialismo despilfarrador que condujo a la actual crisis. En el ámbito de las relaciones internacionales, no se extenderán invitaciones a representantes de Cuba, Venezuela o Nicaragua; en cambio, se dará la bienvenida a delegaciones de Estados Unidos, Brasil, Argentina, México, Chile y a todos aquellos interesados en la inversión.
Respecto a las listas que circulan sobre un posible gabinete ministerial, el portavoz instó a permitir que el nuevo primer mandatario sea quien revele personalmente la composición de su equipo. Recalcó que la Agencia Antidrogas (DEA) operará plenamente en Bolivia, enfocada en la lucha contra el narcotráfico, las actividades ilícitas y la delincuencia. Se fortalecerán las fuerzas policiales y militares para garantizar la seguridad ciudadana. En relación con el Trópico de Cochabamba, se diferencian dos sectores: uno económicamente productivo y otro dedicado a actividades ilegales e impunes, donde se aplicará rigurosamente la ley.
En otro orden de asuntos, Paola López Zeballos, senadora electa del PDC por Santa Cruz, en su visita a Cochabamba, informó sobre las reuniones que se llevan a cabo en La Paz para abordar aspectos cruciales, como la conformación de las directivas de la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados. Aunque las decisiones aún no están cerradas, algunos nombres ya se perfilan para estas posiciones. La senadora electa expresó su aspiración personal de presidir la Cámara de Senadores, si bien reconoció que existen otros perfiles destacados, como Anita Crispín de El Alto y varios representantes de Tarija. El proceso implicará un diálogo y consenso para determinar el liderazgo más idóneo. Para la Cámara de Diputados, se mencionan a Ricardo Rada de Santa Cruz y Sandra Rivero de La Paz. La selección de estos líderes es fundamental para sumar a las decisiones del plan de gobierno y se espera que este tema esté resuelto antes del 8 de noviembre.
A pesar de que el PDC ostenta la mayoría en el Congreso nacional, no alcanza los dos tercios de los votos, una proporción necesaria para la aprobación de temas legislativos específicos


