La selección nacional de fútbol, en su categoría Sub-17, ha iniciado su travesía hacia Catar, país que acogerá la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA entre el 3 y el 27 de noviembre de 2025. Antes de su llegada al destino final, la delegación tiene prevista una escala en Dubái, Emiratos Árabes Unidos. En esta ciudad, el equipo disputará dos encuentros amistosos de preparación, enfrentándose a las selecciones juveniles de Emiratos Árabes Unidos y Corea del Sur, partidos que servirán como una valiosa puesta a punto antes del inicio del torneo.
La expedición cuenta con la presencia de Óscar Villegas, director técnico de la selección absoluta, cuya participación en este proceso subraya el compromiso de la federación con la integración y el fortalecimiento de los talentos juveniles en el camino hacia la categoría mayor.
Desde el seno de la delegación se percibe un palpable entusiasmo y una gran expectativa por lograr una destacada participación en el certamen mundialista. Esta experiencia, que representa un hito para el fútbol boliviano en más de tres décadas en esta categoría, es considerada una oportunidad crucial para impulsar el desarrollo del deporte en el país. El conjunto juvenil está conformado por jugadores con una notable proyección, incluyendo a seis futbolistas que actualmente militan en clubes extranjeros, un resultado directo de la intensiva labor de captación de talentos que la federación ha venido implementando. Estos jóvenes se han adaptado de manera excelente al grupo y demuestran un óptimo estado físico y técnico.
El camino de Bolivia en la fase de grupos se presenta con un alto nivel de exigencia, al compartir la zona con el anfitrión, Catar, a quien enfrentará el 3 de noviembre; Sudáfrica, el 6 de noviembre; e Italia, el 9 de noviembre. La dificultad de los adversarios es evidente, considerando el proceso de desarrollo a largo plazo de Catar, la consolidación de Sudáfrica como una potencia africana y la reconocida tradición futbolística de Italia. El equipo aspira a competir al más alto nivel frente a estos desafíos de envergadura.
A los jóvenes deportistas se les ha inculcado la importancia de vivir esta experiencia única con alegría y plenitud. La oportunidad de participar en un Mundial es un privilegio al alcance de pocos, y la atención global estará puesta en su desempeño. La consigna principal es jugar con serenidad y desplegar todo su potencial en cada encuentro.
Finalmente, se están realizando gestiones para la posible incorporación de Máximo Mamani, futbolista de Vélez Sarsfield, a la selección mayor. Su elegibilidad se fundamenta en la nacionalidad boliviana de su abuelo, y el jugador ha manifestado un gran interés en sumarse al proyecto de la selección nacional


