Tras un prolongado proceso de deliberación, el pleno de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija ha dado su aprobación a la nueva normativa de distribución de hidrocarburos, una decisión que ha desencadenado una marcada polarización de opiniones en la región. Mientras que las provincias de O’Connor y Arce han recibido con beneplácito esta legislación, interpretándola como un avance significativo para el desarrollo de sus comunidades, la región del Chaco ha manifestado su enérgica oposición a la misma.
El asambleísta Álbaro Ojeda, en representación de los sectores disconformes, subrayó su profundo desacuerdo con las modificaciones introducidas, anticipando la inmediata implementación de acciones de protesta. Su postura refleja la firme intención de no aceptar pasivamente los términos de la nueva ley.
En contraste, la asambleísta Laura Corrales resaltó la relevancia de esta aprobación, considerándola un hito para subsanar históricas inequidades y la marginación sufrida por ciertas provincias. Según su perspectiva, la ley constituye un acto de justicia largamente esperado, que busca reivindicar a comunidades que por años no fueron debidamente escuchadas por las autoridades.
La promulgación de esta ley se proyecta como un catalizador de un nuevo escenario político y social en el departamento de Tarija, anticipando un periodo de intensa movilización donde diversos actores sociales y políticos se aprestan a defender sus respectivas posturas e intereses


