El conjunto celeste afronta esta semana un compromiso determinante para su trayectoria internacional en la Copa Sudamericana. El miércoles, a partir de las 18:00, el estadio Hernando Siles será el escenario del primer encuentro de la serie de cuartos de final, donde el equipo paceño recibirá al Atlético Mineiro.
La magnitud del reto es considerable. No solo es imperativo para el cuadro local asegurar una victoria, sino que esta debe ser lo suficientemente contundente como para establecer una ventaja significativa de cara al partido de vuelta en Belo Horizonte. El margen para el error es mínimo frente a un adversario que llega con la etiqueta de favorito en la competición.
En su recorrido por la presente edición de la Sudamericana, el equipo ha exhibido una notable solidez y eficacia. Su participación en el torneo continental inició tras concluir en la tercera posición de su zona en la Copa Libertadores. Posteriormente, en la fase de playoffs, se impuso de manera categórica sobre Palestino de Chile, logrando sendas victorias por tres goles a cero en ambos enfrentamientos.
En los octavos de final, el cuadro reafirmó su superioridad al dejar en el camino a Cienciano de Perú con un marcador acumulado de cuatro a cero, tras imponerse tanto en el partido de ida como en el de vuelta. Esta trayectoria impecable alimenta las aspiraciones del equipo de continuar avanzando en la competencia.
El próximo escollo es el Atlético Mineiro, un coloso del fútbol brasileño con un historial que incluye la conquista de la Copa Libertadores en 2013. Su prestigio y vasta experiencia en competiciones continentales lo posicionan como uno de los adversarios más formidables de la actual edición.
Para este duelo de alta exigencia, se prevé que el plantel esté prácticamente completo. La única salvedad es la potencial baja del defensor argentino Santiago Echeverría, quien se encuentra en fase de recuperación de una dolencia en la rodilla, lo que reduce sus opciones de estar a punto para el compromiso del miércoles


