El equipo nacional ha delineado su calendario de encuentros amistosos para la próxima ventana FIFA de octubre, programando dos compromisos de preparación en Europa. Estos partidos se perfilan como una fase crucial en la ruta hacia el decisivo torneo de la FIFA, tras la exitosa clasificación de Bolivia a la repesca intercontinental en las eliminatorias sudamericanas para la Copa del Mundo de 2026.
El primer desafío tendrá lugar el 10 de octubre, cuando la selección se mida a Jordania en Turquía. Cuatro días después, el 14 de octubre, el combinado nacional viajará a Moscú para enfrentarse a Rusia.
Jordania, un rival de considerable calibre, fue finalista de la Copa de Asia 2024, donde cayó ante el anfitrión Catar. Además, ha asegurado su cupo para el Mundial de 2026, marcando su debut en la máxima cita del fútbol internacional. La selección jordana ocupa actualmente el puesto 64 en el ranking mundial de la FIFA, posicionándose como la novena mejor de las 46 naciones asiáticas. Por su parte, Rusia, clasificada en la posición 35 del escalafón de la FIFA, se encuentra suspendida de toda competencia oficial internacional desde febrero de 2022.
El cuerpo técnico ha expresado que estos encuentros en suelo europeo, contra oponentes exigentes, son de gran utilidad para la preparación del equipo. Se ha planificado una logística cuidadosa, que incluye la concentración directa de algunos futbolistas en Europa y sesiones de entrenamiento previas para los jugadores del ámbito local antes del viaje, con el objetivo de asegurar una llegada en óptimas condiciones.
Tras asegurar su lugar en la repesca intercontinental, los integrantes del combinado nacional regresaron el miércoles a sus respectivas ciudades de residencia.
En cuanto a la ventana FIFA de noviembre, se presenta un escenario particular. Coincidirá con la celebración del Mundial Sub-17 en Catar, un torneo en el que Bolivia participará y que será dirigido por el mismo estratega. No obstante, existe la intención de que la selección absoluta también dispute dos partidos durante este período. La propuesta contempla la posibilidad de organizar estos amistosos en Europa o incluso en Catar, aprovechando la sede del certamen juvenil. El director técnico ha enfatizado la importancia de cada compromiso, señalando la dificultad de establecer prioridades y manifestando el deseo de coordinar encuentros en Catar mientras cumple con sus responsabilidades en el Mundial Sub-17. Ha subrayado que la metodología de trabajo se mantiene coherente en todas las categorías. Asimismo, ha manifestado su profundo anhelo de estar presente y liderar al equipo Sub-17 en la Copa del Mundo, considerándolo un logro significativo


