Una coalición de influyentes actores económicos, que incluye a representantes gremiales, empresarios, productores agropecuarios y transportistas, se congregó este miércoles en Santa Cruz para emitir un pronunciamiento dirigido a la ciudadanía boliviana. En su declaración, el colectivo instó a la población a ejercer su derecho al voto con plena conciencia y lanzó una firme advertencia a los candidatos sobre la imperativa necesidad de no defraudar la confianza nacional.
Édgar Álvarez, quien ejerce como ejecutivo de los gremialistas de Santa Cruz, fue el encargado de articular el mensaje, describiendo la actual coyuntura económica del país como inviable, intrincada e impredecible. Lamentó profundamente cómo los hogares bolivianos se han visto forzados a reducir drásticamente sus gastos, dada la notable disminución del poder adquisitivo de sus ingresos.
El colectivo subrayó que las administraciones previas desaprovecharon periodos de bonanza económica sin lograr una mejora sustancial en la calidad de vida de la población. La declaración enfatizó que las consecuencias de la gestión deficiente y la inercia política han repercutido negativamente, afectando de manera desproporcionada a los segmentos más vulnerables de la sociedad. Ante este panorama, se instó a la ciudadanía a cumplir con su responsabilidad cívica el próximo domingo 17 de agosto, emitiendo un voto informado y consciente. Se subrayó que la decisión en las urnas determinará si la nación progresa hacia un porvenir más prometedor o si, por el contrario, se enfrenta a otro lustro de inestabilidad y posibles conflictos sociales.
Dirigiéndose directamente a los aspirantes a cargos electivos que competirán en las próximas elecciones, se manifestó la profunda expectativa de la sociedad de que el próximo gobierno impulse una era de estabilidad, progreso y bienestar generalizado. Se advirtió a los contendientes políticos sobre la trascendencia de esta coyuntura, señalando que el futuro mandatario tendrá la ineludible obligación de trabajar incansablemente por el conjunto de la ciudadanía y de rectificar el rumbo del país. Se enfatizó que cualquier desviación de este compromiso constituiría una afrenta a la nación, y se dejó claro que la población no tolerará más excesos, reservándose el derecho de manifestar su descontento públicamente


