El panorama político en Bolivia se encuentra en un momento de intensa actividad, con figuras destacadas de la oposición, como Jorge Quiroga, Samuel Doria Medina, Manfred Reyes Villa y Rodrigo Paz, llevando a cabo campañas vigorosas. Sus recorridos abarcan desde las zonas mineras de Llallagua en Potosí hasta los valles de Cochabamba y el altiplano de Oruro, territorios tradicionalmente considerados bastiones del Movimiento Al Socialismo (MAS) y del expresidente Evo Morales. Un aspecto notable es que estos contendientes están recibiendo el respaldo de sectores como mineros, campesinos y gremiales, grupos que en el pasado demostraron una lealtad inquebrantable al exmandatario.
Paralelamente, los seguidores de Evo Morales, impulsados por el propio líder, han implementado una estrategia centrada en el voto nulo, estableciendo más de treinta centros de campaña dedicados a esta causa en todo el país. Esta táctica surge tras agotar todas las vías para que el expresidente fuera inscrito como candidato presidencial, buscando que su influencia se manifieste a través de una significativa votación nula. Más allá de esta iniciativa electoral, la dirigencia de este movimiento también está convocando a sus bases a movilizaciones en la fase final del proceso, habiéndose mencionado incluso la posibilidad de acciones más contundentes, incluyendo la interrupción de operaciones aeroportuarias, para evitar la supuesta salida del país de gobernantes salientes.
Con apenas dos semanas restantes para que casi ocho millones de bolivianos, tanto en el territorio nacional como en 21 países, acudan a las urnas, los ocho candidatos presidenciales en contienda disponen de escasos días para presentarse como la opción más viable, especialmente ante el segmento de votantes indecisos.
Jorge Quiroga, de la alianza Libre, durante su gira por Potosí y Oruro, hizo una parada estratégica en Llallagua, una localidad al norte de Potosí que sirve como punto de conexión vital con los ayllus de la región. Ante una numerosa congregación en la plaza principal, el candidato no solo prometió obras de desarrollo y la estabilización económica si llega a la presidencia, sino que también destacó la resiliencia de la población de Llallagua, que a principios de junio sufrió un violento cerco por parte de grupos radicales vinculados a sectores afines al evismo, un incidente que lamentablemente cobró la vida de tres policías. Quiroga interpretó esos episodios de violencia y terror como un intento de atentar contra el sistema democrático e impedir la realización de las elecciones, atribuyendo la responsabilidad de estos hechos al expresidente.
En Potosí, Samuel Doria Medina, de la alianza Unidad, fue recibido por cooperativistas mineros en la Villa Imperial, culminando así dos semanas de recorrido por el suroeste potosino, desde Uyuni hasta Villazón. Acompañado de sus candidatos al Legislativo, el presidenciable realizó una caminata por las principales calles de Potosí, donde fue acogido por trabajadores de la Cooperativa Minera Unificada, una de las más grandes de la región, quienes le brindaron un gesto simbólico de respaldo a su candidatura. Un dirigente de la cooperativa expresó la necesidad de unirse para el cambio y salir de la crisis económica, manifestando la esperanza de los presentes en la propuesta de Doria Medina. Este apoyo es significativo, dado que los cooperativistas mineros fueron un pilar fundamental durante los catorce años de gobierno de Evo Morales y también acompañaron al actual mandatario. Doria Medina agradeció la confianza depositada en su proyecto, augurando un cambio profundo para Bolivia y afirmando que los responsables de la crisis actual están quedando atrás, confiado en la experiencia y el plan de su equipo para superar las dificultades del país.
Manfred Reyes Villa, candidato a la presidencia por Súmate, también ha concentrado su campaña en el occidente del país. El 29 de julio, visitó Machacamarca, en Oruro, un lugar que en el pasado fue un bastión del MAS. El político recorrió la localidad, interactuó con los residentes, prometió obras de desarrollo y se dirigió a una concentración con promesas de días mejores para Bolivia, expresando sentir el cariño de un pueblo que cree en la transformación y comprometiéndose a trabajar incansablemente en Machacamarca para evitar el abandono. El candidato también realizó un recorrido por las poblaciones del valle alto de Cochabamba, que años atrás se identificaban con los colores del MAS, y ha manifestado su intención de llevar su campaña hasta el Chapare, argumentando que es parte de la democracia y que lo hará con la presencia de medios de comunicación para garantizar la transparencia. Hasta el momento, no hay confirmación de que alguno de los candidatos de la oposición haya realizado campaña en el Trópico de Cochabamba.
Rodrigo Paz, de la dupla del PDC, realizó una entrada contundente en Achacachi, la capital de la provincia Omasuyos en La Paz. Esta localidad era conocida como uno de los bastiones del MAS en el occidente del país, donde los candidatos de la oposición no solían tener presencia ni respaldo popular. Sin embargo, en los últimos días de julio, la fórmula del PDC ingresó a la plaza principal de Achacachi, siendo llevados en hombros por un numeroso grupo de seguidores, marcando un hito después de dos décadas.
A pesar de no figurar como candidato, Evo Morales, junto a sus organizaciones sociales, lidera una intensa campaña electoral que promueve el voto nulo. El objetivo es que este tipo de voto supere a los votos válidos en las próximas elecciones. Un dirigente del movimiento afirmó que, al no estar su candidato en la papeleta de sufragio, el voto del 17 de agosto debe ser nulo, e instruyó la instalación de casas de campaña en todo el país para difundir este mensaje. Además, otro dirigente ha señalado que se están convocando a movilizaciones a nivel nacional


