El jefe de estado, en una breve alocución que marcó el inicio de las conmemoraciones del bicentenario, reiteró un mensaje constante sobre el futuro del modelo económico de la nación. Sus declaraciones enfatizaron la convicción de que la población boliviana es la responsable última de dirigir el destino del país, especialmente en el contexto del próximo proceso electoral programado para el 17 de agosto.
Durante su aparición pública, el presidente articuló que el proceso de cambio y la revolución democrática y cultural fueron fundamentales para empoderar al pueblo a tomar las riendas de su propio destino. Destacó la fundación del Estado Plurinacional como una conquista trascendental, producto de la lucha colectiva, que representa una nueva y más inclusiva organización estatal. El mandatario subrayó que Bolivia ha recorrido un largo camino y que ahora corresponde a todos preservar los logros alcanzados.
El país se prepara para celebrar el 6 de agosto los doscientos años de su independencia, siendo la histórica ciudad de Sucre la sede principal de la mayoría de los actos protocolares. El comienzo de este mes fue recibido con gran expectativa en las nueve capitales departamentales y en otras localidades, donde tradicionalmente se da la bienvenida a agosto entonando el himno nacional a medianoche.
Mientras se desarrollan los eventos del bicentenario, la nación se aproxima también a la culminación de un ciclo electoral el 17 de agosto, que definirá la próxima presidencia. En el panorama político actual, el partido gobernante enfrenta desafíos considerables, con encuestas recientes que indican un apoyo público inferior al 3%, lo que genera interrogantes sobre su capacidad para mantener su personería jurídica. Esta situación contrasta notablemente con la contundente victoria obtenida por la fórmula presidencial y vicepresidencial actual en las elecciones de 2020, donde alcanzaron el 55.1% de los votos.
Expresando una firme confianza, el presidente afirmó la probada capacidad del pueblo boliviano para superar todas las adversidades. Manifestó su absoluta certeza de que los ciudadanos de la nación sabrán sortear cualquier dificultad futura, encaminando al país hacia lo que denominó una segunda y definitiva Independencia.
Para fomentar una amplia participación ciudadana en los actos conmemorativos en Sucre, el gobierno decretó dos días de feriado nacional. Sin embargo, esta medida encontró resistencia por parte de diversos sectores empresariales y productivos, quienes manifestaron su preocupación por las repercusiones económicas, particularmente en lo que respecta a los costos salariales durante los días no laborables


