La travesía internacional de San Antonio Bulo Bulo en la Copa Sudamericana culminó de manera abrupta. Con una derrota de 4-0 en territorio colombiano, que selló un marcador global de 7-0, el conjunto boliviano fue superado por Once Caldas. Este resultado no solo significó la eliminación del debutante en el certamen continental, sino que también puso de manifiesto una clara disparidad entre ambos contendientes.
El cuerpo técnico del equipo boliviano, al frente de la escuadra desde hace apenas un mes y con una plantilla en proceso de consolidación, contrastó su situación con la de Once Caldas, un equipo con una base ya establecida y un rodaje superior. Se reconoció que, si bien hubo instantes de competencia, la victoria de los colombianos en la serie fue inobjetable.
La imagen proyectada por San Antonio en ambos encuentros fue de vulnerabilidad. En el partido disputado en Manizales, con escasas incursiones ofensivas y destacando apenas un intento lejano de Julio Herrera en los compases iniciales, el equipo boliviano se vio mayormente superado y sin capacidad de reacción sostenida. Los goles de Barrios, Zuleta, Gómez y Quiñones consolidaron una goleada que, por momentos, amenazó con ser aún más abultada.
Aunque se admitió que el rival supo explotar sus virtudes, la magnitud de la diferencia en el marcador no era la esperada. No obstante, se rescataron aspectos positivos del desempeño que serán de utilidad para futuros desafíos.
Con la mirada puesta en el calendario nacional, el conjunto se encuentra actualmente en posición de clasificación a torneos internacionales al cierre de la primera fase del campeonato doméstico. Se subraya la necesidad de continuar el trabajo y las correcciones, aprovechando cada jornada como una nueva oportunidad de mejora.
La reflexión se extiende a la brecha competitiva entre el fútbol boliviano y el colombiano. La aspiración es regresar a una competición continental y lograr una actuación más destacada, especialmente en fases de eliminación directa donde influyen múltiples factores. El estratega, con experiencia previa en el fútbol colombiano, destacó el notable crecimiento de la liga de ese país. Su objetivo es aplicar esa vivencia para dejar una impronta significativa en el desarrollo del balompié boliviano


