La Justicia ha tomado la decisión de otorgar la detención domiciliaria con escolta policial al pastor peruano Marco Núñez del Arco, quien enfrenta graves acusaciones por el delito de estupro contra una joven que en el momento de los hechos era menor de edad. Esta resolución se produjo cerca del mediodía del pasado martes, en respuesta a una solicitud presentada por el acusado, quien buscaba una acción de libertad en el marco del proceso judicial que lo involucra, específicamente en relación con el caso de Vanessa H.
A pesar de esta medida de detención domiciliaria, Núñez del Arco permanecerá en el penal debido a que tiene un segundo proceso judicial pendiente en su contra. La situación legal del pastor se complica aún más, dado que las acusaciones en su contra han generado un gran interés público y preocupación por la seguridad de la víctima y el cumplimiento de la justicia.
Por su parte, los representantes legales de la víctima han expresado su desacuerdo con la decisión judicial. Cristian Sánchez, abogado que defiende a Vanessa H., manifestó su descontento y anunció que han presentado una apelación contra la resolución que permite la detención domiciliaria. Según Sánchez, los riesgos procesales asociados al caso son significativos y deben ser considerados con seriedad. Hemos apelado porque la intensidad, la fuerza de los riesgos procesales están más vigentes de que nunca, afirmó en declaraciones a UNITEL.
Este caso ha suscitado un intenso debate sobre las medidas adoptadas por el sistema judicial y sobre cómo se manejan las acusaciones graves en relación con delitos sexuales. La comunidad está atenta a los próximos pasos legales y a cómo se resolverán las apelaciones presentadas por la defensa de la víctima. La situación sigue siendo un punto focal para quienes abogan por una mayor protección a las víctimas de abuso y un sistema judicial más eficaz en estos casos delicados.


