La ministra de Salud, Marcela Flores, ofreció una actualización sobre la situación sanitaria en La Paz, subrayando que, a pesar de los esfuerzos realizados, la crisis persiste debido a los bloqueos de carreteras que aún afectan el suministro de medicamentos y otros insumos esenciales. Este domingo, Flores anunció que se ha logrado habilitar el paso de camiones cargados con medicamentos, insumos médicos y oxígeno medicinal hacia la capital.
Uno de los puntos destacados por la ministra fue la implementación de la operación “Corredor humanitario”, llevada a cabo por la Policía Nacional en colaboración con las Fuerzas Armadas. Esta operación permitió el ingreso de 40 toneladas de oxígeno para los hospitales locales. Sin embargo, Flores advirtió que esta cantidad es insuficiente para satisfacer las necesidades diarias de La Paz, donde el consumo promedio asciende a seis toneladas por día. “Tenemos para siete días”, afirmó, enfatizando la urgencia de una solución más duradera.
La situación se complica aún más con el racionamiento en algunos centros hospitalarios, donde se ha comenzado a priorizar la alimentación de los pacientes sobre la de internos y residentes médicos. “No es para los pacientes; si en algunos hospitales han priorizado la alimentación de los pacientes sobre los internos y residentes, eso es cierto”, reconoció Flores ante las preguntas de los medios. Esta decisión refleja un contexto crítico en el que la escasez de productos alimenticios y médicos se ha hecho evidente a raíz de las interrupciones en las vías.
La ministra reiteró que el camino hacia una solución sostenible radica en la apertura de las vías mediante el diálogo. En este sentido, hizo un llamado a aquellos que están movilizados a dejar atrás actitudes confrontativas y buscar un entendimiento que permita restablecer el flujo normal del suministro. La crisis no solo afecta al sistema sanitario, sino también a otros sectores que dependen del transporte para su funcionamiento diario.
Mientras tanto, la Central Obrera Boliviana (COB) ha manifestado su preocupación por lo que consideran acciones destinadas a silenciar a sus dirigentes y ha instado a mantener las protestas en las calles. Este clima tenso resalta la necesidad urgente de encontrar un equilibrio entre las demandas sociales y el bienestar general del país.


