La situación actual en Bolivia ha llevado a la Cámara Boliviana de Turismo a manifestar su preocupación ante el impacto que los recientes bloqueos y movilizaciones están causando en el sector turístico. Luis Ampuero, presidente de esta entidad, reportó que alrededor de 700 turistas de diversas nacionalidades, principalmente de Chile, Perú y Brasil, se encuentran varados en diferentes regiones del país. Este fenómeno se ha intensificado a lo largo de más de dos semanas de protestas que han interrumpido el libre tránsito.
Ampuero detalló que muchos visitantes se han visto atrapados en rutas bloqueadas, enfrentando dificultades para acceder a servicios básicos como alojamiento, comida y atención médica. La situación ha sido tan crítica que algunas personas han requerido evacuaciones organizadas por las autoridades nacionales para poder continuar con sus itinerarios.
La imagen internacional de Bolivia se ve nuevamente empañada por esta crisis social. El presidente de la Cámara Boliviana de Turismo lamentó que el país sea visto desde el exterior como un lugar marcado por la inestabilidad. El mundo entero se entera de que nuevamente Bolivia sigue en conflicto y en crisis, enfatizó Ampuero, quien también advirtió sobre las consecuencias económicas que esto acarreará. La cancelación de viajes y la suspensión de eventos internacionales son solo algunas de las repercusiones inmediatas, pero el impacto podría extenderse durante años.
Destinos turísticos emblemáticos como el Salar de Uyuni están sufriendo una notable disminución en la llegada de visitantes. Esta problemática no solo afecta la imagen del país, sino que podría generar un estigma duradero que disuada a futuros turistas. Las embajadas extranjeras han comenzado a emitir alertas recomendando precaución o incluso desalentando los viajes a Bolivia debido al clima de conflictividad.
Las pérdidas económicas para el sector turístico ya superan los 3 millones de dólares diarios, afectando gravemente a hoteles, restaurantes, operadores turísticos y pequeños emprendimientos familiares que dependen del flujo constante de visitantes.
Ampuero hizo un llamado urgente para restablecer el libre tránsito y garantizar condiciones seguras para mitigar aún más los daños al sector turístico. El turismo necesita estabilidad y garantías. Frente al mundo estamos mostrando la imagen de un país en constante conflicto social, concluyó, subrayando la necesidad imperiosa de restaurar la confianza tanto entre turistas como entre operadores del sector.


