Este lunes 4 de mayo marcará el inicio de una nueva etapa en la gestión de las autoridades subnacionales en Bolivia, un proceso que se vivirá con gran expectación, especialmente en La Paz. En la capital del país, los nuevos alcaldes y el gobernador Luis Revilla se preparan para asumir sus funciones en ceremonias que se llevarán a cabo en diversos lugares emblemáticos.
El vocero del oficialismo en la Gobernación de La Paz, José Luis Bedregal, confirmó que la Asamblea Departamental tomará juramento al gobernador Revilla a las 16:00 horas. Este acto contará con la presencia de los 45 asambleístas que conforman el departamento, cumpliendo así con lo estipulado por la ley. Bedregal destacó que la ceremonia será sencilla y acorde al estilo del gobernador Revilla, quien ha optado por un enfoque sobrio para esta ocasión.
En cuanto a los nuevos alcaldes, el alcalde César Dockweiler realizará su juramento a las 14:00 horas en el Tribunal Departamental de Justicia. Su vocero, Juan Carlos Machicao, mencionó que después de este acto formal, se llevará a cabo una posesión simbólica en el Salón Rojo del Palacio Consistorial, donde se espera la asistencia de los concejales de la nueva gestión. Además, Dockweiler planea ofrecer un informe sobre el estado actual de la municipalidad, brindando una perspectiva clara sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta su administración.
Por otro lado, en El Alto, Eliser Roca también se prepara para asumir su cargo. Está programado que Roca jure a las 11:00 horas en un acto que tendrá lugar en el auditorio del edificio de juzgados. Posteriormente, se trasladará al Jach’a Uta, la sede del gobierno municipal. En una entrevista con UNITEL, Roca expresó su confianza en que el evento durará aproximadamente una hora.
Este día no solo representa un cambio administrativo sino también una oportunidad para que las nuevas autoridades establezcan sus prioridades y enfoquen sus esfuerzos en beneficio de sus comunidades. A medida que los nuevos líderes asumen sus responsabilidades, los ciudadanos estarán atentos a cómo estos cambios impactarán en la gestión pública y en la calidad de vida de los paceños y alteños.


