La Sala de Terapia Intensiva Pediátrica del Hospital Regional San Juan de Dios enfrenta una crisis alarmante, marcada por la falta de espacio y la precariedad de sus equipos. El médico a cargo, Nils Cassón, ha alertado sobre la situación crítica que atraviesa esta unidad, que actualmente cuenta con solo tres camas para atender a los niños en estado grave no solo del departamento de Tarija, sino también de áreas aledañas como Chuquisaca y Potosí. Esta insuficiencia se vuelve aún más preocupante con la proximidad de la temporada alta de infecciones respiratorias, que normalmente incrementa la demanda de atención médica.
El fin de semana pasado, esta crisis se tradujo en una tragedia: un niño de cinco años que debía ser trasladado desde Bermejo a la Terapia Intensiva Pediátrica no pudo ser atendido debido a la falta de espacio y fue redirigido a un hospital en Potosí. Desafortunadamente, antes de llegar a su destino, el menor falleció. Cassón enfatiza que el crecimiento poblacional en la región está exacerbando la situación y que el hospital no ha sido capaz de adaptarse a esta realidad.
Los equipos médicos disponibles en la sala son igualmente preocupantes. Muchos están deteriorados y obsoletos, lo que agrava aún más las condiciones ya precarias del servicio. El doctor Cassón menciona que algunos pacientes han sido derivados desde otras instituciones, como la Caja Nacional de Salud, donde también carecen de una unidad pediátrica especializada. Entre los casos actuales en terapia intensiva se encuentran un niño con una cardiopatía compleja y una infección pulmonar, otro con un traumatismo craneal severo tras una caída y un tercero con insuficiencia hepática proveniente de otro hospital.
La crisis no se limita al área pediátrica. En Tarija, los pacientes con cáncer también enfrentan grandes dificultades para acceder a los medicamentos necesarios para sus tratamientos. Judith Riquelme, representante del colectivo de pacientes oncológicos, ha expresado su preocupación por una escasez generalizada que afecta no solo a su departamento sino también a otras regiones del país. Muchos se ven obligados a viajar a ciudades como La Paz o Santa Cruz en busca de medicamentos, solo para descubrir que allí también existe una falta alarmante.
El proceso burocrático para recibir atención médica es otro obstáculo significativo; los pacientes deben atravesar múltiples trámites antes de conseguir una ficha y ser derivados a las unidades correspondientes. Sin embargo, al final del camino se encuentran con el desalentador panorama de la ausencia de medicamentos esenciales.
Ante estas adversidades, los pacientes oncológicos han comenzado a organizarse para llevar a cabo movilizaciones nacionales con el objetivo de exigir al Gobierno que cumpla con su responsabilidad de garantizar atención médica adecuada y acceso a tratamientos necesarios para este grupo vulnerable. La situación actual refleja una crisis sistémica en el sistema sanitario que requiere atención urgente y soluciones efectivas por parte de las autoridades competentes.


