La agencia de Operaciones Comerciales Marítimas de Reino Unido (UKMTO) ha emitido un comunicado en el que informa sobre un segundo ataque a un buque en el estrecho de Ormuz, esta vez cerca de las costas de Irán. El incidente fue reportado el miércoles y ocurrió a ocho millas náuticas al oeste del litoral iraní. Un capitán de un buque de carga que estaba saliendo del puerto indicó que su navío fue blanco de disparos, aunque afortunadamente no se registraron daños significativos ni para el portacontenedores ni para la tripulación.
En su mensaje, UKMTO alertó sobre los altos niveles de actividad en la región y recomendó a los barcos que mantengan una vigilancia constante, instándolos a reportar cualquier movimiento que consideren sospechoso. Sin embargo, la agencia no especificó el origen de los ataques.
Este nuevo ataque se suma a una alerta anterior emitida por UKMTO en la misma jornada, donde se informó sobre un ataque similar contra un buque portacontenedores a 15 millas náuticas al noreste de Omán. En ese caso, se reportó que una lancha armada perteneciente a la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) se acercó al barco sin previo aviso por radio y comenzó a disparar. Este ataque causó daños considerables en el puente de mando del buque; sin embargo, toda la tripulación se encontraba a salvo y no hubo incendios ni impactos ambientales significativos.
La serie de incidentes coincide con un momento delicado en las relaciones internacionales, especialmente tras la decisión reciente del presidente estadounidense, Donald Trump, de revertir su postura sobre el alto el fuego con Irán. Este acuerdo había estado programado para expirar ese mismo miércoles. Trump anunció una tregua indefinida con la intención de facilitar negociaciones con el régimen iraní, pero dejó claro que mantendrá el bloqueo naval impuesto contra Irán. Según informes del Comando Central estadounidense, este bloqueo ha restringido alrededor del 90 % del comercio marítimo iraní durante los últimos diez días.
Estos acontecimientos subrayan la creciente tensión en una región crítica para la navegación internacional y el comercio marítimo, mientras las potencias mundiales buscan gestionar sus relaciones con Irán en medio de un clima geopolítico volátil.


