El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, ha salido al paso de las acusaciones realizadas por el vicepresidente Edmand Lara, quien ha señalado a varias autoridades en relación con el controvertido caso de las maletas. En una declaración contundente, Sokol desmintió las afirmaciones de Lara, quien sugirió que había ordenado mantener en secreto un informe para proteger a ciertos oficiales. Totalmente falso, enfatizó el comandante, dejando claro que no tolerará cuestionamientos sobre su integridad y transparencia.
Sokol se mostró firme ante la situación y expresó su determinación de tomar acciones institucionales contra cualquier persona que intente dañar su reputación en el futuro. No voy a permitir que ni este ciudadano ni ningún ciudadano pretenda poner en tela de juicio mi transparencia, mi dignidad, mi honestidad, mi integridad ni mi nombre, declaró con vehemencia.
En un contexto más amplio, Sokol también recordó que Lara había sido dado de baja de la Policía debido a un historial disciplinario que incluye 17 antecedentes dentro de la institución. Esta referencia a los antecedentes del vicepresidente parece ser un intento de deslegitimar sus acusaciones y reforzar su propio posicionamiento.
Las declaraciones de Lara surgieron a raíz de una reunión supuestamente celebrada el 10 de febrero, donde se discutió el manejo del caso tras la llegada al país de la exdiputada Laura Rojas en un vuelo chárter. Según Lara, durante este encuentro, el director de Inteligencia habría confrontado al director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) por su conocimiento previo sobre el asunto. En este sentido, Lara afirmó que el coronel Cabrera había instruido al teniente Marvin Manzaneda para elaborar un informe relacionado con lo sucedido, indicando que este documento era conocido por diversas autoridades, incluyendo al ministro de Gobierno y al propio comandante Sokol.
La controversia en torno a las maletas continúa generando tensiones dentro del ámbito policial y gubernamental en Bolivia, mientras figuras clave se enfrentan públicamente sobre la veracidad y manejo del caso.


