Guabirá se enfrenta a un inicio de temporada 2026 lleno de desafíos que han puesto a prueba la fortaleza del equipo. La eliminación en la Copa Sudamericana, tras una dura tanda de penales contra Independiente, marcó un primer golpe significativo que ha dejado huella en el ánimo del plantel. A este revés se le suma un comienzo complicado en el torneo Todos contra Todos de la División Profesional, donde la situación se tornó aún más crítica al sufrir una contundente derrota por 5-0 ante Blooming y luego un empate en casa (2-2) frente al mismo Independiente de Sucre durante la segunda jornada.
En este contexto adverso, el equipo ha centrado sus esfuerzos semanales en identificar y corregir errores, así como en potenciar sus fortalezas. El entrenador Leo Egüéz destaca la importancia de este trabajo enfocado: “En estos días hemos buscado trabajar más en nuestros errores y seguir fortaleciendo las virtudes, para construir la versión de equipo que pretendemos”. La preparación se intensifica con la mirada puesta en el próximo encuentro contra Real Potosí, donde Guabirá aspira a cambiar su rumbo.
En términos de disponibilidad, el plantel se presenta casi completo para este crucial partido, con la excepción de Joaquín Barro, quien se encuentra en la fase final de recuperación tras una distensión de rodilla. Además, Ronaldo deberá cumplir una fecha más de suspensión, lo que limita ligeramente las opciones del entrenador.
La autocrítica ha sido fundamental dentro del grupo; el diagnóstico revela dos áreas críticas que requieren atención: la falta de concentración en momentos decisivos y una escasa efectividad en ataque. Egüéz señala: “Debemos mejorar la concentración para no cometer errores que nos cuesten goles, y trabajar en la definición, porque generamos muchas situaciones, pero nos faltó convertir”. Este análisis profundo refleja un deseo genuino por mejorar y adaptarse a las exigencias del torneo.
A pesar del panorama complicado que enfrenta Guabirá, el cuerpo técnico apuesta por la resiliencia como un elemento clave para superar esta adversidad. Se encuentran ante una encrucijada importante: optar por dejarse llevar por la frustración o fortalecerse como grupo. En esta línea, enfatizan la necesidad de consolidar la unidad dentro del vestuario y mantener la convicción en su estilo de juego. “Responder mejor de lo que las circunstancias indican” es la premisa que buscan inculcar entre los jugadores, acompañada por una confianza renovada en el proceso y el trabajo diario.
Con estos retos por delante y una mentalidad renovada, Guabirá se prepara para enfrentar su próximo compromiso con el objetivo claro de revertir su situación actual y comenzar a sumar puntos que les permitan escalar posiciones en el torneo.


