Este miércoles, se ha dado a conocer la trágica noticia del fallecimiento de un joven de 20 años en el municipio de Gutiérrez, en Santa Cruz, a causa de fiebre amarilla. Esta enfermedad, clasificada como infecto contagiosa de elevada letalidad, ha generado preocupación entre las autoridades sanitarias, quienes han declarado un brote epidémico en la región.
La información fue proporcionada por Carlos Hurtado, jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz, durante una conferencia de prensa. Hurtado explicó que el joven, que era atendido en un hospital local, sucumbió a las complicaciones derivadas de la fiebre amarilla tres días después de haber sido ingresado. Este lamentable suceso resalta la gravedad de la situación y la necesidad urgente de medidas preventivas.
El informe también reveló que hay otra persona hospitalizada con la misma enfermedad en Gutiérrez, lo que confirma la existencia de una transmisión autóctona en esta zona, un fenómeno que no se había registrado en Bolivia durante muchos años. Las autoridades están tomando acciones inmediatas para contener este brote y han iniciado una campaña de vacunación masiva para proteger a la población local.
Además, se ha informado sobre un tercer paciente que presenta síntomas compatibles con fiebre amarilla y que se encuentra internado en el Hospital Mamerto Eguez en Charagua. La situación ha llevado a los responsables de salud a intensificar los esfuerzos para vacunar a los habitantes y mitigar el riesgo de expansión del virus.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos que puede resultar fatal si no se trata adecuadamente. Ante esta emergencia sanitaria, es crucial que la población esté informada sobre los síntomas y tome las precauciones necesarias para evitar contagios. Las autoridades continúan trabajando para salvaguardar la salud pública y prevenir futuros casos.


