En un contexto de restricciones financieras que afecta a las instituciones públicas de todo el país, el gobierno regional del Gran Chaco ha enfrentado serias dificultades en la gestión de su presupuesto durante el primer trimestre de este año. Según informó Miguel Ángel Salazar Nieves, secretario de Gestión Institucional, la entidad solo ha recibido el 70% de los ingresos programados, lo que ha obligado a priorizar las necesidades más urgentes.
Salazar destacó que esta situación no es exclusiva del Gran Chaco, sino que se replica en diversas regiones de Bolivia. Ante la falta de liquidez, el gobierno regional se ha visto forzado a realizar recortes en proyectos y programas, concentrando sus esfuerzos en atender a los sectores más vulnerables de la población. Estos grupos incluyen a adultos mayores, personas con discapacidad, niños en hogares de acogida y la atención en salud.
En particular, el hospital “Fray Quebracho” se ha convertido en un punto focal para la atención sanitaria, ya que la administración regional ha decidido priorizar los servicios médicos ante la crítica situación. Salazar enfatizó que “en el sector salud no puede jugarse con la vida de las personas”, subrayando la importancia vital de atender a quienes no pueden esperar.
El ingeniero José Luis Ábrego lidera el gobierno regional y ha reafirmado su compromiso con los grupos vulnerables, asegurando que están siendo atendidos al cien por ciento. Sin embargo, la región enfrenta un brote significativo de chikungunya que está afectando a muchos ciudadanos. Este incremento en los contagios se debe a la falta de acciones preventivas oportunas, un aspecto que no está bajo la jurisdicción del gobierno regional. A pesar de esto, las autoridades han desplegado todos sus recursos y equipos de salud disponibles para brindar apoyo a quienes lo necesiten.
“Estamos brindando el auxilio pronto y oportuno a todos aquellos que llegan afectados por esta enfermedad”, declaró Salazar. También reconoció que esta problemática sanitaría se ha presentado con una magnitud sin precedentes en áreas fronterizas como Bermejo y Yacuiba, así como en Santa Cruz.
El panorama actual plantea desafíos significativos para el gobierno del Gran Chaco, que se encuentra próximo a una transición administrativa. La situación exige una respuesta ágil y coordinada para enfrentar tanto las limitaciones presupuestarias como las emergencias sanitarias que afectan a su población.


