Con un semblante de tristeza y la mirada baja, un hombre se dirigió brevemente a los medios de comunicación justo antes de ingresar a su audiencia cautelar. Este individuo es uno de los cuatro acusados de haber perpetrado un robo en una de las propiedades del conocido Sebastián Marset, quien ha sido objeto de un amplio seguimiento mediático por sus actividades delictivas.
En medio del tumulto que rodea su situación legal, el acusado defendió su inocencia, rechazando las acusaciones que lo vinculan a este hecho delictivo. “Es mentira, me dicen que soy jardinero, es mentira. Soy inocente de todo, a los culpables no los agarran”, declaró con firmeza. Estas palabras reflejan su frustración ante lo que considera una injusticia.
La situación se complica aún más al involucrar a otros miembros de su familia en las acusaciones. La Policía sostiene que este hombre y sus allegados vaciaron una propiedad perteneciente a Marset. El acusado reveló que su hijo menor había trabajado anteriormente con el uruguayo, aunque él no tenía conocimiento de esta relación laboral. Según su relato, el joven llevó a casa “unas cositas” que supuestamente le pertenecían y que más tarde fueron retiradas, aunque parece que algunos objetos quedaron en la vivienda.
“Había un jarrón, un buda, unas dos toallas; de eso me están inculpando que yo he sido”, explicó el hombre, intentando aclarar la situación y distanciarse de las acusaciones lanzadas en su contra.
Después de sus declaraciones a la prensa, el acusado fue llevado ante un juez cautelar, quien dictó una medida de detención preventiva por 180 días mientras se desarrolla el proceso judicial. Este fallo pone en evidencia la seriedad con la que el sistema judicial está tratando este caso vinculado a una figura tan controvertida como Marset.
En paralelo, la Policía ofreció una conferencia de prensa donde se detalló que tras la captura del uruguayo, las propiedades asociadas a él fueron precintadas para preservar la evidencia. Sin embargo, el día sábado se reportó la llegada de un camión a una de estas viviendas, lo cual generó sospechas sobre el destino de varios objetos robados. “El trabajo de inteligencia logró identificar dónde estos sujetos trasladaron de manera irregular lo robado”, indicó un portavoz policial, subrayando la complejidad y la evolución continua de esta investigación en curso.


